No son efectos especiales de una película, no son actores maquillados, ni gente contratada que cae ametrallada, no son extras que aparecen en el preciso instante de los asaltos y los tanques, ni niños bañados en tinta roja, y desmembrados por la inteligencia artificial, ni son otros mayores fingiendo ser padres desesperados, huyendo con ellos en sus brazos. No, no están poniendo en escena sofisticadas técnicas de Stanislavski, Meisner, Strasberg, Chéjov o Meyerhold, ni ejércitos disfrazados y blindados. No, ellos, los que vemos huyendo sin destino solo oyen la música que invade el espeso ambiente, la misma que emana de las sirenas y las gargantas de los aterrados, la música macabra de los estertores del fin de los que a su lado expiran. Ahí la técnica es el horror vivo y desbordante que los abrasa en llagas y dolor incontenible, son las paredes, las piedras que caen sobre sus calles, las nubes asfixiantes del polvo de las demoliciones, los gritos de las piedras mientras a sus espaldas o sobre ellas caen derrotadas las construcciones que alguna vez les dieron buen o mal abrigo. Son los estallidos de todas las cabezas, los ojos expulsados por bombas asesinas; es el invento furioso cada vez más sofisticado enraizado en el odio milenario y el poder, en todos los comienzos. Es la guerra televisada, la guerra sin fronteras ni creencias, la guerra comentada por doctos e ignorantes la que mantiene viva la desgracia y el olor a muerte que se cuela desde debajo de las piedras y cae del cielo y envenena a los sobrevivientes rotos y sin esperanza que, si alguna vez despiertan reanudarán el ciclo.
Monday, October 30, 2023
Friday, October 13, 2023
Las cabezas volaban
muy lejos de sus cuerpos,
seguían parpadeando
unos segundos
y aún pensaban
el mundo borroso
donde estaban
donde sonaban
las sirenas largas
y caían en pedazos
las edificaciones y
abundaba la gente
con sus zapatos quietos
sin dar un nuevo paso.
Estaban ahí tendidos
con sus vestidos mudos,
con sus camisas rojas
con su terror viviente,
todos tirados, muertos,
unos frescos y blandos
al choque de las piedras
que aplastaron contra
el mundo su miedo.
No advertían el tiempo
poco a poco se diluyó su grito
entre el polvo, la ceniza y el humo
desaparecieron las piernas
entre las blancas medias
quietas en medio de la lluvia
de fuego interminable.
Era la guerra
eran las víctimas
sin colores ni escudos.
Eran todos los niños
y los padres y madres
con su moderna ropa
o con sus largas túnicas,
y velos
con pantalones sucios
de humillación rampante.
Eran distraídas víctimas
que estaban en la mira
no los perpetradores
todos sin excepción
estaban muertos.
Wednesday, September 27, 2023
Desalojo
Los poetas caminan
y cargan
en su espalda
anacrónicos
bártulos de
un tiempo más feliz
deambulan
por el mundo
portando un equipaje
que no alcanza
a inquietar su
cansada memoria
porque
no tienen prisa
o lugar
a donde ir
no saben de dinero
no los sigue el impuesto
ni el casero
y ellos siguen impávidos
transportando memorias
escritas en sus libros
dejando hecha pedazos
su vida
por doquier.
Los llaman basureros,
los desprecian
y humillan
desde los aposentos
de los otrora amigos
y las apoltronadas
sillas de aquel viejo
burgués.
Despedida
Friday, September 22, 2023
Otro abril
Los vimos levantarse,
protestar con sus marchas,
el fervor en las calles,
la bandera de blanco
y de celeste
agitando
sus pliegues en el aire.
Oímos las consignas
alegres
y al momento
también presenciamos
el desastre
de hombres y mujeres
que cayeron
con un tiro en la frente
con el pecho sangrante.
Es abril, es dieciocho,
diecinueve y sin cuenta
los días corren y
se crece el desangre
En una larga fila
de caídos
en un caudal
de lágrimas
de madres.
Llueve fuego
sobre la multitud,
estallan las cabezas
de los jóvenes niños,
de la mujer encinta
en ciudades y valles.
Todos estaban
en la mira de un fusil,
de un cañón,
de un tanque,
de un cohete,
de una mano asesina
que implacable
los buscaba en la calle.
El tirano aprendiz
enfilaba sus máquinas
de muerte contra
la gente protestante.
Resonaron palabras
libertarias y un grito
permanente superó
los asesinos silbidos
de bala del cobarde.
Caen muertos y muertos,
pero el grito no calla
cuando explotan
las bombas,
cuando insolentes
suenan fusiles
y metrallas.
No hay ruido más potente
que la voz de los pueblos
que resisten
el criminal embate
de las balas
y de la tiranía
que las lanza.
Y veremos caer
la mascarada,
arrastrarse al bufón
y el vidrio de abalorios
de colores
con su hilo
cerrando
la mediocre medida
de su sucia garganta
Monday, August 07, 2023
Pinocho
El genio en la vereda
Thursday, March 23, 2023
Funeral
Veo luto
otra vez,
las velas
fatuo brillo
de estrellas
apagadas
en el infinito,
arden sin
esperanza
en los gastados
pebeteros,
un ataúd solitario
remachado
de olvido
preside la ceremonia
sin un adiós posible.
Veo la iglesia
el atrio
y las flores,
huele a cirios
que reverberan
consumiendo
la cera,
humo de olor bendito
brota
desde
unas manos niñas
que agitan
la incensaria
cadena
de botafumeiro
en el largo
sahumerio
haciéndolo
ascender
los
góticos espacios
de la fúnebre
tarde de marzo.
Trajes negros
y lágrimas
en los rostros
amados,
mientras
rituales gestos
minimizan la escena
y le auguran
al muerto
un descanso
perpetuo.
Se juntan
en el yeso,
santificados rostros,
piedras que
nos contemplan
como testigos
mudos
desde
la altura inmóvil
de siglos de memoria
que anteceden a
cánticos,
responsos y penas.
Lentamente
entre todos los deudos,
niños, jóvenes viejos
se levanta
el silencio
que tan bien
desde siempre
y para siempre,
de memoria sabemos.
Tuesday, March 21, 2023
Hombres
Su última acción fue presionar el dedo índice hacia el pulgar cerrando los demás sobre el centro de la palma de la mano, había fijado los ojos en otros ojos que se acercaban, no fue un encuentro causal, lo venía buscando durante largos meses desde que el otro hombre osó posar su mirada en lo que él consideraba su propiedad. El día del encuentro los dos vestían largas túnicas de lino blanco, los dos llevaban hondas heridas en su alma y un rencor latente en el temblor de su respiración. Cada uno divisó al otro y se mimetizó entre la multitud que caminaba frente al mar, eran almas gemelas y lo ignoraban, desconocían el momento en que se conjugarían sus caminos, solo lo descubrieron cuando ambos, frente a frente oprimieron el gatillo y cayeron, uno al lado del otro con su manchado lino sobre la trazada línea del sendero en el pavimento al lado de la playa.
Sunday, March 12, 2023
Amores
Solo fuimos
el fuego del instante,
el rojo que se escapa
entre la prisa de la tarde,
luego fuimos oscuridad
la tinta china que cubría
como un crespón el aire
en el viejo dibujo
del tiempo
en la cóncava bóveda
de nuestro
pobre,
efímero,
humano
insignificante
espacio
inextricable.
Monday, March 06, 2023
Hermanos
Tirábamos las migajas tras nosotros a sabiendas que los pájaros camorreros pronto nos borrarían el trazado camino de regreso.
Ithaca era un poema hermoso que aún no conocíamos, avanzábamos lento por entre el bosque oscuro, nos tomábamos de la mano para darnos calor en las horas de frío y nos mirábamos a los ojos con la confianza de salir ilesos al otro, al desconocido lado de la vida.
No supimos cómo pasó el tiempo y los árboles murieron frente a nuestros ojos sin que nos percatáramos o pudiéramos hacer nada por ellos, porque eran grandes y se veían poderosos, lo presentimos cuando dejaron de cobijar nuestra marcha y abrieron grietas altas en la noche.
Tampoco supimos cuando aparecieron los monstruosos vientos que terminaron rasgando nuestros espíritus llevándose lo mejor que encontraron allí; ni cómo nuestras manos se separaron y nuestros pasos se confundieron.
Sí sabemos que desde entonces, enceguecidos nos buscábamos el uno al otro y que mantuvimos una certeza sorda de luz que llegó tarde y débil después de tanta tiniebla pegada en los pasos que nos trajeron aquí, al hoy, a la casa vacía donde ya no existe la esperanza del reencuentro.
Saturday, February 11, 2023
Hombre
El hombre vivía aislado en su jardín y solo iba al interior para satisfacer sus necesidades de comida y aseo hasta aquel día en el cual decidió el aislamiento total y se prendió fuego. Esta vez no lo hizo en el jardín sino dentro de su propia casa para que no quedara rastro suyo ni de otros que lo hubieran conocido íntimamente.
Wednesday, February 08, 2023
Sin conjugaciones
Regresos
y yo te siento
dejas caer los platos
florecen tus plantas
en invierno
Saturday, January 28, 2023
Filosofando y no en Sinope
"En tu vida fuiste un perro, Antístenes, de tal naturaleza, que sabías morder con tus palabras, no con los dientes"
(Laercio 288).
Se comportaba como un perro en su desidia y eso que no conocía a Diógenes, –bueno, sí, a Méndez el del sindicato, no así al del ‘cinicato’– sucedió aquella vez cuando oponiéndose a sus principios lo obligaron a emplearse.
Lo suyo no era filosófico, era una cercanía física y real al animal, olisqueaba a las muchachas dirigiendo hacia su centro la energía de sus sentidos, en adelante ya no disimulaba sino que se refregaba contra ellas, ganándose de vez en cuando algunos pescozones y puntapiés, pero él, fiel a su condición, lamía las castigadoras manos que lo herían, aguzando la lengua hasta las profundidades de los entrededos. Así era, no había remedio ni apaleándolo porque ahí era más perro que nunca escondiendo su rabo entre las piernas –no precisamente las suyas–
Creía que los presocráticos eran una banda norteña y que la helenistica tenía que ver con un grupo guerrillero que se negaba a deponer las desgastadas armas de una más desgastada lucha.
¡Pobre hombre, dichoso perro!
Siguió viviendo sin barril y sin linterna dando rienda suelta a sus instintos hasta que, finalmente descubrió el sentido de la felicidad contemplativa y murió como un perro.
El dibujo
El niño terminó el trazo y lo dejó sobre la mesa, el dibujo comenzó a resbalarse, tocó el suelo helado y tembló hecho mujer de traje blanco, de rasgos blancos, hasta cuando la madre lo tiró al cesto de la basura ignorando que hería sus sentimientos de cartón.
Friday, December 30, 2022
Aves
Vuelven las aves de rapiña, vuelan en círculos amenazantes sobre nuestras cabezas, las vemos desde el verde suelo de hierba donde estamos recostados. Es extraño que ronden por estos lugares porque no parece que haya un animal muerto en las cercanías, de otra manera
sentiríamos el olor fuerte de la descomposición.
Ellas no cesan en su vuelo, hacen círculos grandes y los van cerrando en la medida que se acercan a su presa, no parece un inútil vuelo con cautela porque sus presas siempre están muertas, puede ser un ritual para avisar a sus compañeras que hay comida fresca o quizás lo hagan por lo contrario; espantarlas y que no les ganen el alimento.
Inicialmente eran pocas, pero el círculo se oscurece con la presencia de más aves y las vemos acercarse, su aleteo de aterrizaje tiene un sonido de cercanía extrema, casi podemos sentir en la piel el roce de sus alas, pero no es así, miramos sus plumas negras y brillantes y sus ojos frente a nuestros ojos, observamos con asombrosa calma la curvatura del pico con destellos metálicos y con un filo desafiante que, atrevido penetra la gelatina del ojo y se lo lleva hacia un lado para sorberlo, su lengua también es negra y se mueve ahí adentro con fruición. No me explico cómo las seguimos viendo.
Llegan otras aves negras que atacan el estómago y se solazan con nuestras vísceras que cuelgan y se mueven en el aire. Es raro porque sin ojos las seguimos viendo, su pico está humedecido y deja caer el hilo de una sustancia pegajosa sobre la hierba. En esta inmovilidad no podemos esquivar los embates golosos de su sucio aliento, ni el corte de su pequeña guadaña que se lleva en trozos nuestra carne, seguramente porque creen que estamos muertos.
Monday, November 28, 2022
Estamos muertos
Estamos todos muertos
todos estamos muertos
bajo los olivos y
los flamboyanes,
perdidos para siempre
en la inmensidad
de las arenas blancas
y las arenas pardas
de un desierto.
Sin huella
en el calor de Armenia
y en los ríos quindianos,
hechos ceniza blanca
entre las piedras
de una lápida
y entre las aguas.
Estamos muertos,
en Texas,
en USA
y en Colombia.
Seguimos muertos
en Joplin,
en Weston
y en el Tolima,
en la metrópolis,
en Cundinamarca.
Muertos en Girardot
o en Bogotá,
¿qué más da?
si ya no somos nada,
ni pasos ni caminos,
ni noches ni mediodías.
Somos un sueño largo,
una historia,
la fugaz línea de luz
del horizonte
que se disuelve
en tiniebla
sin constelaciones
ni planetas.
Seguimos siendo nada,
somos la misma historia
contada en doble tiempo
que se resume en nada.
La Fiesta de la Friducha
Seguimos
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