comenzaron a sonarle huecas
solo veía
el movimiento oscuro
de
sus labios tensos
–Canta le dijo,
–repite el estribillo,
no parpadees,
estás perfecta
para el fin
de tus palabras huecas.
El asco crece en mí,
repite ella
invade mi garganta
me atraganta
Volví y todos
habían muerto
ya no existía mi Ithaca
se estremece en el suelo
y ya no canta
el hombre se apodera
de su espalda
con una furia larga