Podemos seguir
andando, conversando,
viviendo
mientras los otros mueren
mientras las bombas
estallan en sus vecindarios
dejando sin vida
a los otros
a quienes no tienen suerte
como nosotros
que seguimos viviendo
y comiendo
sin padecer el fuego
de los otros
la muerte de los otros
aún podemos mirar
los hombres con banderas
el desfile de padres
con sus hijos muertos
entre sudarios blancos,
podemos seguir,
hablar reír soñar
mientras
los otros mueren
mientras los otros sufren
mientras los otros lloran
muy lejos
allá donde la piedad
no alcanza a verlos