Su última acción fue presionar el dedo índice hacia el pulgar cerrando los demás sobre el centro de la palma de la mano, había fijado los ojos en otros ojos que se acercaban, no fue un encuentro causal, lo venía buscando durante largos meses desde que el otro hombre osó posar su mirada en lo que él consideraba su propiedad. El día del encuentro los dos vestían largas túnicas de lino blanco, los dos llevaban hondas heridas en su alma y un rencor latente en el temblor de su respiración. Cada uno divisó al otro y se mimetizó entre la multitud que caminaba frente al mar, eran almas gemelas y lo ignoraban, desconocían el momento en que se conjugarían sus caminos, solo lo descubrieron cuando ambos, frente a frente oprimieron el gatillo y cayeron, uno al lado del otro con su manchado lino sobre la trazada línea del sendero en el pavimento al lado de la playa.
Tuesday, March 21, 2023
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
La Fiesta de la Friducha
Poemas extraviados
Ya no seré tu amiga ni tu amante no seré tu tristeza ni me tomarás a hurtadillas por el talle no seré nada ni el recuerdo de un ...
-
A mis falsos amigos yo les pido con sentida insistencia a sabiendas que el día en que muera no intentéis llorar o lamentaros por mí ...
-
La muerte aparece porque la buscan para que asista a los perros en sus enfermedades crónicas llega en un auto moderno con su maletincito i...
-
No soy capaz de extrañarte porque eres un recuerdo pez que se resbala sobre mi tiempo ido, eres eso que no se sabe dónde ni cómo apa...
No comments:
Post a Comment