Saturday, September 22, 2012

No te dejo partir

Hoy no debes partir
niño extraviado
me aferraré a tu luz
de primavera
a tu canto,
gorrión
pies en la tierra.
Vagan tus sueños,
voces azuladas
donde vive el afán
ciega cantera
gotas de lluvia asaz
fuente perpetua
vida en cada vibrar
de luna llena.
Estás siempre en la luz
siempre a la vuelta
como visión fugaz
que deja huella
pozo sin fondo
en que se hunden
necias
las oscuras palabras
y las piedras
estás donde no estás
subterráneo deseo
que se quiebra
sobre los artificios
de la carne
sobre la noche larga
de la pena.
Hoy no debes partir
dolor sagrado
clavo que abre camino
entre las venas
sigues viviendo sordo
y sin palabras
en la simiente oculta
en el fruto
perdido
en el camino roto 
en las tinieblas.

Midaz

Saturday, September 15, 2012

Estaciones




Otoño

“…fragmentos del verano
arden más allá
del agrietado suelo…”
Silvio Ambrogi Román, poeta nicaragüense.


Arden aún las llamas en el tiempo
del verano voraz
de nuestro encuentro
cuando en la voz primaria
de la tarde 
me llega lentamente
tu recuerdo
y se acomoda tibio
al cambio de los vientos
el color se dispone
más allá de lo intenso
a quebrantar la calma
de raíces y acentos
a desnudar las ramas
en amarillo vuelo
de pájaros en rojo,
de nubes en incendio.
Sonidos milenarios
se levantan del suelo
traducidos de pronto
en murmullos inquietos
que se quieren posar
sobre las altas copas
del silencio.
Se derraman naranjas
y púrpuras sedientos
en la clara pupila
en el paisaje lento
en la huella del verde
sin espacio y sin tiempo
en la calma y la furia
en el ardor perpetuo
el sol siempre acechante
y sus rayos eternos
con la luz implacable
regresan irredentos
como guerreros fieros
para imponer su fuerza
en un último intento
de copar el paisaje
en el desnudo
párpado del nido
de los tiempos.

Midaz

Wednesday, June 06, 2012

Saturday, March 31, 2012

La sombra



Un leve escalofrío que se fue acrecentando como un corrientazo, recorrió de pronto mi columna, el pavor congeló mis sentidos y no atinaba a mirar a mi derecha donde sentía el imán de la mirada.
 
Como una sombra magnifica la presencia de un solo ojo fijo en mí, se posó a mi lado tibia y contundente, ave gigante y encorvada, pájaro sin par, ocupaba el ambiente desde mi hombro hasta el piso, no hacía ruido ni se movía pero su influjo de cíclope proyectando una fuerza descomunal me impedía el habla y el movimiento. Una suavidad pesada de plumas negras resplandecientes me amenazaba y las garras presentidas ya hacían sangrar mi garganta.

Perdí la noción del espacio, no sabía lo que tenía a mi alrededor porque poco a poco su oscuridad deslumbrante se tomó mis ojos, se fue disminuyendo la fuerza de mi respiración hasta que se hizo imperceptible a mis pulmones y en estertores asfixiantes sentía allá lejos que moría en medio de la habitación, sin que nadie pudiera ayudarme.


Midaz

Monday, February 13, 2012

Recordando a Girondo

Se cruzan y palpitan
se queman y se ahogan
se ven, se regocijan
se buscan, se iluminan
se acercan, se respiran,
se inhalan se repelen

se husmean y se miman
se muerden y tiritan.
Se mojan y se sudan
se retuercen, se agitan
se pierden y se escuchan
se encuentran y se huelen,

se zarpan, 
 -fiera en celo-
se acechan se animalan
se inspiran se entrelazan
pelean y se rinden
se sienten
se humanizan.
Se buscan, se conectan,
se beben y se queman

se alivian, se marchitan
se besan, regurgitan
se retuercen, se agotan
se miran, se contemplan,
se perturban, se mascan
y se achican.
Se tiemblan, se apabullan
se duelen y se olvidan

Midaz

13 de febrero, 2004-2012

Saturday, December 31, 2011

Afuera
los árboles
tiritan
en su desnudez
sobreviven
los vientos helados
del amanecer
y así cada año
desde mi ventana,
después de los días
irguiendo sus ramas
los veré
regresando a la vida
en su largo ciclo
de reverdecer.

Midaz

Por un 2012 lleno de esperanza.

Tuesday, December 27, 2011

Me disfracé de duelo
pero estaba feliz sin ti
no me perseguía
la furia del deseo,
mi aliviado cerebro
no se debatía entre la necesidad
de sentirte y tu afán
de manejar mi sueños
ni las neuronas de mi voluntad
dictaban sus preceptos.
Estaba feliz,
vivía...
¡por fin!
¡Vivía!
sin ti.

Tuesday, November 22, 2011

Sed

Estaba la sed aguardando a la vuelta de la esquina, era la misma sed del Sahara bajo cuyo lecho de dunas encantadas corren manantiales inalcanzables. Era la sed fabricada por los hombres que resecaban los caminos mutilando y quemando la noche para abrirse paso, la misma sed antigua de las manos extraviadas en el ardor del fuego, la sed eterna que no se sacia, la que no encuentra alivio ni reposo…
La sed, simplemente la sed.

Monday, November 14, 2011

Amiga

Tus pies,
pétalos secos
aguardan la jornada,
el momento supremo
de reiniciar
la marcha

hacia la nada.
Te miro
en la impotencia
con tus pálidos labios
desmayada.
Amiga
que a la espera
del alba,
aletea
sus manos blancas
sobre la sábana
del hospital
donde siempre
acechando
en la sombra,
la muerte
agazapada,

con sus
dispuestas zarpas
en el menor descuido
al cerrar de los párpados
nos gana
la batalla.

Monday, October 03, 2011


El jueves
repararán
con goma
mis meniscos,
mientras tanto,
rota la
rótula seguirá
rótula
hasta que se le quite
la costumbre
de verme cojear
por los rincones.


Firmado:

La pierna

Saturday, October 01, 2011

I





Eras barro,
arcilla entre
mis manos que
te tallaban
y sin yo
darme cuenta
y sin que
lo notara,
te rompiste
en pedazos,
regresaste
a tu lodo
antes de ser
forma sutil,
de ser real,
el ánfora sagrada.
Te quedaste
en el mito
degollado
antes de perecer
en tu origen,
de dejar
de ser nada.

II

He aplazado el encuentro,
los buitres acechan
la tela que descorre su ojo
espera,
conocen el camino
y aguardan
mientras la muerte
llega.

Tuesday, September 27, 2011

Nada poseo


Homenaje a Neruda y
Alejandra Pizarnik

Poseo tu sonrisa
y tu silencio
tus ojos que amo
en mis noches
de duelo.
En las soledades
más amargas,
poseo el fuego
de tu cuerpo
que aparece
obsceno
y me hace daño
en lo más genital
de mi recuerdo
.

Monday, August 29, 2011

La Valla

Desde siempre, desde que no tenía recuerdos y su imaginación no podía traspasar los límites de la montaña que cerraba las nubes, oscureciendo el azul, Juan la soñaba, ella se fue gastando con la lluvia y sus colores diluidos en cientos de atardeceres ya no mostraban la tersura de su piel rosada bajo el pequeño traje en un paisaje de palmeras y sol, y su mano borrosa ya no enseñaba un vaso refrescante con espumosa cerveza, sino que sostenía una caricia congelada que lo persiguió inclemente desde la infancia y hoy le producía escalofrío.
Nadie sabía que Juan se tiraba durante horas y días enteros sobre la hierba para contemplarla, para mirar cada uno de los puntos hermosos de sus ojos perfectos, de su sonrisa insinuante, de sus pechos que le gritaban promesas de amor y sobretodo, de ese pequeño e insignificante paso que obstruía el camino al paraíso en una trusa elástica que se ceñía y se acomodaba a su curva irremediable del miedo de esas nalgas duras entre sus torpes manos que no sabría cómo acariciar o pellizcar o morder, con ese deseo fresco y viejo que se enturbiaba y agudizaba con el paso del tiempo, que subía y bajaba con la luz del cielo y crecía a diario como su propio cuerpo.
-¡Teresaaaa...!
Su nombre era un grito que se atravesaba en la garganta de Juan y se lo inventó en la misa cuando su madre lo llevó para hacer la primera comunión, no recordaba bien si lo escuchó, o si simplemente le llegó intempestivamente al corazón como le llegó ella.
Por eso, el día que quitaron la valla, Juan bramó con la misma fuerza de la vaca cuando perdió su cría y escondido hasta que se le agotó el llanto, después del dolor, corrió decidido a encontrar consuelo en alguna de las mujeres que caminaban solas por el sendero de la iglesia y luego de eso, se aseguró de matarlas cada vez que las quería para que no pudieran irse y dejarlo tan solo como lo dejó su Teresa.

Wednesday, August 24, 2011

Tambores


Quisiera ser tambor
entre febriles manos,
quisiera
que a través de su piel
lleguen sonoros
al receptivo oído
de los vientos
los ecos de
mi voz y mis lamentos
deslizada en los rítmicos
y atávicos
sonidos que superan
el tiempo
y el silencio.

Thursday, August 18, 2011

Ayer

Ayer

“Los otros todos que nosotros somos…”
Octavio Paz

Éramos muchos
y nos fuimos yendo,
a unos se los llevó
la muerte acariciándolos
entre sus garras
a otros los mató
el olvido y la distancia,
se fueron desgranando
con su vida a cuestas
con cada soledad
entre las manos
blandas.
Huyen los ojos
de los ojos
entre los vericuetos
de la vida
entre los andurriales
y las piedras,
entre la contundencia y
las palabras.
Éramos muchos
pero no era nada
ese tumulto
de un ayer lejano,
solo éramos
voces
con altisonancias
tan solo
los reflejos
oníricos de un desvarío
enorme
sobre el agua.
Éramos lluvia
en la piel
ceremonia sagrada
éramos fiesta
y cantar
éramos vida,
pero vino
la realidad
y nos mostró
la cara
y por eso
es que hoy
después de todo,
de sumar y restar
el ayer,
no somos
Nada.

Monday, August 15, 2011

Nacimiento de una luna



Excédete
como se excede el mar
que fragua dentro del agua
alumbramientos
gestando entre la luz
lunas sin tiempo
excédete de amor
como se excede el cielo
cuajando entre su azul
el firmamento
tal como los crepúsculos
hambrientos
se exceden de colores
devorando la luz
-dorado intento-
tragando soles
en la diáfana bóveda,
rayando donde acaba
en horizonte
el camino del viento
y se pierde en la noche
a paso lento.
Excédete en distancia
y en silencio
en muerte
y renaceres
de diáfano esplendor
Excédete de amor.
Haz el intento.

Friday, August 12, 2011


Amarte

Con las manos llenas
y vacías
de amaneceres
y ocasos.
Con los zapatos
grandes
con los pies
atrofiados
de buscar reposo
en la interminable
marcha,
con la vida
y la muerte
de la esperanza,
con aterrado
grito de ausencia
entre los labios...

Te sigo amando.

Tuesday, August 09, 2011

Cuentos infantiles



Nosotros éramos cinco hermanos, pero el día que llegaron esos hombres disparando y mataron a mi papá y a mi mamá como perros rabiosos dejando salpicada su sangre en el rellano de tierra de la entrada, tres de mis hermanitos quedaron debajo de ellos porque corrieron a defenderlos y el pequeñito se colgó de la falda de mi mamá tratando de que no lo dejara solo y así sucedió, no lo dejó solo se lo llevó con ella y mi hermana mayor y yo corrimos a escondernos debajo de la cama, nos miramos sin hablar y entendimos que si nos acercábamos, también quedaríamos ahí con la mirada extraviada, llena de miedo y la sangre saliéndose como si le hubieran quitado la tapa y corriera hacia el bosque sin regreso.
Nos quedamos quietecitos hasta que paramos de oír las voces y las risas, luego nos arrastramos para no hacer ruido y nos acercamos a la puerta de la casa que se mecía con una brisa delicada, ahí mismo los vimos y supimos que no había nadie, mi hermana comenzó a gritar y a llorar encima de todos y pasaba del uno al otro pidiéndoles que contestaran.
-Papacito, papacito mamá ¿por qué no me hablan?
Y recogió al niño del piso y arrancó a correr como una loca con él en los brazos, dando vueltas a la casa como tratando de revivirlo.
-¡Pare ya! le grite,
-no ve que están muertos, todos están muertos, tenemos que abrir un hueco grande para enterrarlos, pero ella no paraba y no dejaba de llorar.
Hacía una música horrible con su llanto que me producía ganas de morirme, de taparme los oídos y salir corriendo para no escucharlos nunca más...
Pasaron muchas horas y no hicimos nada, nos quedamos ahí con nuestros muertos. Nadie vino a visitarnos, nadie volvió a pasar por el camino, nadie nos avisó qué era lo que teníamos que hacer, al otro día fuimos a buscar ayuda a donde el compadre de mi papá y allí no había nadie, sólo unos grandes agujeros en la puerta y un humo que venía desde la parte de atrás, seguimos caminando hasta llegar al pueblo y había hombres con unos fusiles enormes, patrullando y la gente no se veía por ningún lado.
Escondidos detrás de las paredes recorrimos las calles y el pueblo estaba vacío, sonaba el eco de las pisadas de los que caminaban como esperando que alguien apareciera para dispararle. Volvimos a la casa y ya sobrevolaban en circulo muchos chulos negros de esas bandadas que habíamos visto junto al río y comenzaron a bajar y mi hermana y yo con la escoba tratábamos de espantarlos, entonces cogimos la pala y la pica y nos demoramos tres días abriendo el hueco para echar a nuestra familia que ya olía muy mal y había cogido un aspecto que daba miedo. Hasta el niño chiquito que era tan lindo nos producía asco, mi papá no tenía cara y mi mamá por debajo de la cáscara que se le formó, se veía tan triste que cuando la pusimos arrastrándola de los brazos y los pies, nos quedaron unas ganas eternas de llorar.
Por eso mi hermana llora todo el tiempo desde ese día y yo lloro de noche cuando ella se duerme y no me ve en los caminos por donde buscamos un lugar donde reposar, porque no quiero que se le agrande la pena en su corazón.

Sunday, July 31, 2011

Cuento de Noche


Primera Parte
Era impresionante ver reflejado en el espejo amarillento, picado de hongos de vejez, cómo con su propia mano, como un oficio aprendido y sabido desde siempre, se cortaba el cuello con unas tijeras, como si hubiera tomado una tela y desde un extremo la sostuviera para que el filo rodara rasgando sin detenerse, la sangre salía a borbotones y corría por el piso anegándolo todo sin que él intentara un solo movimiento para detenerla, talvez le daba miedo que utilizara las tijeras en su contra y eso le impedía reaccionar.
No había nada qué hacer, cuarenta años de vida compartida manchaban en una interminable corriente que los representaba, las sábanas, las colchas, las almohadas, la lámpara de la mesita de noche, el mueble donde colocaba los libros que leía en las noches en vela y su cuerpo muy blanco y tembloroso que a pesar de todo seguía la tarea que había iniciado.
Las paredes recibían chisguetes que manchaban de rojo la historia y él no había hecho nada para impedirlo o animarlo, sólo atinaba a mirar socarronamente el efecto conseguido con las palabras que pronunció, como solía hacerlo desde la remota época cuando ella le tenía miedo, porque en ese entonces, después de las palabras llegaban los golpes y las escenas de celos y el extraño mundo en el que se vio sumergida de un día para otro, queriendo huir de su mamá que también la golpeaba torpemente.
Todo estaba consumado como en la sentencia del Cesar; alea iacta est, la suerte estaba echada, todo estaba jugado y perdido, hecho, finiquitado, resuelto, sin posibilidades sin retorno.
Los versos y la juventud de ella los unieron, pero ya lo decía el violinista, la gente no es lo que hace, ni se parece a lo que escribe, ni a lo que pinta; ni actúa como lo refleja en el papel o el lienzo o cuando cruza el umbral de su casa. En ese gran maremagnum de frustraciones de amores fallidos, de odios y de intrigas familiares, sociales y accidentales que constituye la vida y en el que cada cual se sumerge y se impregna hasta el alma sin darse cuenta, sin entender cómo; se cuecen por generaciones los mejores monstruos:
Por la madrina bruja, por el padre que se fue, por el que murió, por la tía bondadosa y por la maldita; por la abuela malvada, por la mamá que lo golpeó y lo humilló cuando actuó inocentemente, por los niños que se burlaron de sus gafas, o de su delgadez, o de su nariz; por los adultos que hablaron y que actuaron sin pudor en su presencia, por todo eso que sintió cuando su corazón era una flor sin piel que recibía todos los aires procedentes de todas partes; por todo lo que sabe y por lo que ignora, pero que percibió en cada aliento que le palpitó en la sangre después que lo engendraron, por la espesa masa de sentimientos que no puede discernir y que lo tallan en su más íntimo sentir; lo mismo que a ella. Por el miedo, por la rabia, por las uñas y la crema dental que se comía detrás de las paredes por las monjas por los curas, por los maestros deformes que los persiguieron cobrándoles su defecto, por las culpas que les echaron cuando no sabían defenderse, por toda la carga maldita que se lleva a cuestas, por todos los jorobados y ciegos y malvados, por los hermosos, narcisistas imbéciles; los intocables, los perfectos, los sin mancha, los rectos, los disciplinados, los bellos para concurso de revista estúpida, que los habitan y les retuercen el entendimiento, por todas las injusticias que han padecido y que han presenciado, por los niños sin agua y sin techo, que son expulsados, de los recintos de la televisión donde pretenden distraerse un instante. Por los huesos rotos, por los latigazos por los grandes y los pequeños crímenes que los agobian, por todo eso que va saliendo como en una rueda del infortunio cada vez que se respira. Por las noticias por los torturados, por los quemados con cigarrillo, con gasolina y con ácido por los descuartizados, por los violados y desaparecidos en los caudales de los ríos, hechos trizas y devorados por las aves de rapiña. Por todas las mujeres maltratadas que siguen soportando, engrosando su rencor, para heredarlo por generaciones como un ácido quemante e irremediable que marca a todos los que tienen que subsistir en este inmundo escenario de maldad y mediocridad.
Por aquellos que dizque lo superan y sólo se ven en la tele, los bien portados que sólo existen en la imaginación de los escritores de medio pelo y pelo entero que escriben los libretos y los guiones, exagerando hasta la estupidez para divertir al público mediocre de las telenovelas y las series, mas vendidas.
Por todo eso que ella era y no sabía cómo, por lo que quería ser y qué tampoco sabía cómo conseguir, por lo que quisieron que fuera; por el gusto que le dio a sus enemigos, por el disgusto que le dio a quienes la amaron y dejó plantados, por todos, por los malos y los buenos pasos que dio en el intento que ahora rodaba a chorros, hasta su último estertor cuando se agotaba la sangre y se coagulaba en el piso y ya no había quien la limpiara.
Todos los sueños se escaparon por el enorme agujero y no hubo nadie compartiendo su camino oscuro hacia allá donde todo se difumina en sombra y vómito y se fue quedando tan sola con su dolor, tan sola con su pena, tan sola con su muerte que le tendía la mano huesuda y yerta y se le fueron nublando los ojos y los caminos y no escuchaba la voz que la obligó a renunciar a los afectos, a la felicidad de los instantes y a las montañas verde azuladas que ahora se presentaban nubladas con un frío de noche de ríos desbordados y de derrumbes atroces con mil gritos enredados en la caída de sus enormes faldas sobre todos los que huían apresurados antes de ser aplastados por las piedras y arrastrados por el lodazal interminable...


Midaz 2011

Wednesday, July 27, 2011

Fotografía

Me gusta como acicalas
tu desnudez,
las formas que adivino
entre las sombras,
el ardor que juguetea
escondido más allá
de la fotografía
las partes que nombras
y no nombras.
Imagino el contacto,
la hecatombe
de pieles.
Me gusta la fiereza
de tus palabras breves
el desafío
de los labios
dispuestos
el reto
de cruzarnos
o el de jamás
superar las
expectativas
del encuentro...

Bis


Te amo
lo sabes,
así,
tendido,
endemoniado,
clavando tus dedos
como raíces
en lo profundo del deseo,
tensando la cuerda
hasta que vibra
y deja de vibrar
o hasta que vibra
imperceptible
para los demás
y permanece
sonando en lo más sensible
de mis oídos enfebrecidos,
te amo y me basta
para ser feliz
en el anonimato
o en la desfachatez,
para no querer
más que tu nombre,
tus palabras ocasionales
y tu pasión permanente
en cualquier parte
en cualquier cuerpo
en cualquier playa
con los pasos que llegan
o se marchan,
no importa,
igualmente se borrará
tu paso de aire,
el mar
se llevará la huella
en cada ola
y yo seguiré
la vida
bajo el sol
radiante.

Thursday, July 07, 2011

Nada

Somos un mal daguerrotipo
comido de polilla
sin rasgos que se trague
el tiempo.
Pálidas sombras
de deseos rotos
nada en la nada
de un dolor profundo.
Somos remedos,
malas copias turbias,
aguas oscuras,
gritos en el viento
jirones,
lienzos rotos
papeles desgastados,
malinterpretadas
historias que se olvidan.
Somos
inexistentes
malos sueños
truncos
seguimos siendo
como en un principio
burdo,
arrogantes
sin razón,
nada en la nada
de la nada...
Nada.
.

Wednesday, July 06, 2011

Sunday, July 03, 2011

Thursday, June 09, 2011

Nano Pesadilla


en lo que sabemos, que es nada, la esperanza en lo que no sabemos, que es todo.

A la memoria de José Alvarez

Toda desesperanza no es más que un dolor
que ha reprimido su ira.

Anoche me soñé nano-convertido y vigilado...
cámaras por doquier.
Soñaba yo el siglo XXI y olía a litio.
Me soñé lleno de censores y censurado.
Un tornado de fuego
se llevaba con rabia a un amigo...
Vaya, amigo, salvajemente salvado.
Anoche me soñé legaña.
Mi alma agonizaba al borde de una pantalla
y mi esqueleto estaba habitado
por termes roedores del plástico.
Oh, Dios, cuánta desdicha.
Anoche se me extraviaron
los poemas de Oliverio Girondo
ante la vigencia de lo impuesto,
y la sonrisa de aquella primera virgen
se encarnaba en el membrete virtual.
Anoche mi fe yacía al pie de un ordenador de 2027.
Anoche la lluvia seguía ausente.
El verde andaba de luto mientras
yo me consumía en el entusiasmo.
Anoche me soñaba valiente y avergonzado.
La muerte me abandonaba
y el hastío se disfrazaba de vida.
Anoche ella se masturbaba a lo lejos...
en tanto mis manos de plastilina
se deshacían ante el fuego del artificio.

Anoche me soñé ruido.


Alexis Figueredo

Saturday, June 04, 2011

Anemoi Άνεμοι






Para JOAS

La tarde se hizo noche de repente
y regresó en doble arco iris...

No escuchas el macabro rugido
de la lluvia
que corre desbordada
no ves oscurecerse el cielo,
ni te inmuta el lejano
sonido de los truenos
con su luz refulgente
penetrando,
la repentina sombra,
despiadada,
no presientes
que la tapa del odre mitológico
está siendo develada
que se escapan los dioses
del destino,
que el monstruo apocalíptico
de las predicciones,
ya viene cabalgando
certero
sobre el lomo del viento
a fracturar tu risa y
tu palabra.

Estás absorto…
meditando, vas entrando
-senderos bifurcados-
levitando en el sueño
alucinado
Unos pitos extraños
pululan a lo lejos
perturbando el silencio
milenario
la calma de tu almohada
y de pronto el estruendo,
la furia desatada
removiendo las piedras
las murallas
miles de ecos
y voces
de gritos
y estridencias
delante de tu noche
en instantes
fabricada
y un sonoro lamento
rompiendo los cristales
del borde de tu cama
y el agua,
la de siempre,
el agua primigenia,
en ráfagas
golpeando
contra el muro,
de prisa
apurando el encuentro
desbocada.
El viento desgarrando
con un zumbido fiero
la paz de tu ascética
morada
trizándola en pedazos
y en noche derramada

El cielo se aparece,
así de pronto
encima de tu cara,
el mundo dando vueltas
en tu mano crispada,
las cuerdas de la noche
sonando destempladas,
reventando el oído
y las aldabas
arrancadas de cuajo
en la ventana.

No hay tiempo
todo gira,
flotas en espiral
hacia la nada,
se diluye sin forma,
como en un cuento breve
tu mirada,
se desdibuja el rostro
se apagan los poemas
que cantabas.

Polvo en el polvo,
hoy retornas en lluvia
y en lágrimas saladas,
en aire tibio y tenue
que acaricia esta tarde
en ceremonia doliente
las calles, los amigos,
los árboles,
el corazón herido
de aquellos
que dejaste,
de aquellos
que te extrañan
de aquellos
que tú amabas...

.

Saturday, May 07, 2011

El reino de Mackandal





Para JBC

Mackandal es el personaje que mejor reúne lo real maravilloso de la literatura de Carpentier. Es fantástico, poético, mágico; es exuberante, endemoniado: es el Mandinga. El dulce veneno salvador de un pueblo que aún lo mantiene vivo en sus cantos ceremoniales de Vodú.
Es síntesis del caudal mítico, la mariposa subversiva en sus transformaciones. Es ave y reptil, venado, iguana, perro y alcatraz, pero ante todo es líder, sus poderes mágicos están en el fuego de su mirada, en la levedad de su cintura, en su tono de voz grave y sordo que hechiza a las mujeres; en su extraordinaria capacidad narrativa que encanta a quienes lo escuchan, y sobre todo, está en sus muecas terribles cuando caracteriza monstruos que aterran a quienes lo observan.
Mackandal es todo eso y mucho más porque representa la fe de sus contemporáneos, fe que trasciende lo real y contribuye como aliento de una sublevación formidable. Mackandal es un acto de amor que lo salva del fuego ante la mirada de quienes lo ven escabullirse hecho ave manca y los otros que lo sienten arder en las llamas, ahogando su último gemido.
Es necesario creer para salvarse, y Mackandal se repite en nuestra América Latina, se sigue transformando en todos los que creen que es posible un nuevo día y que se pueden superar las hogueras de la infamia con los actos de fe mágicos que nos dicen que el reino de Mackandal sí es de este mundo.

Thursday, May 05, 2011

Cuentos chinos


Obra de Agustin Alvarez

Comedia en un acto

El ilustre y estoico profesor salió en busca del Tao que es el camino de la iluminación, su primer impulso, naturalmente fue caminar hacia oriente pues vivía en occidente, él sabía que aunque se perdiera, perderse también es un camino y continuó su marcha, interrumpida porque la ciudad estaba en construcción y el caos imperante lo hizo reflexionar. Conversó rigurosamente con una amiga que le estuvo hablando del mandala que es el circulo donde se concentra toda la energía para la meditación, el camino de energía que conduce a la unidad del ser y todos esos temas profundos y filosóficos, cuando fue descubierto por su mujer y aunque él tuvo intenciones de 'mandala' a freír espárragos, se abstuvo, quiso claudicar en su búsqueda, pero su corazón aventurero y la experiencia de su mejor amigo en esos territorios de ojos rasgados se lo impidieron, se puso a imaginar la forma de satisfacer sus impulsos y recordó que un tiempo atrás había conseguido sus propósitos, coronando como princesa inca a una nena del altiplano cundiboyacense, en una transposición territorial que ahora le caería muy bien y decidió repetir la experiencia. Entonces deshizo lo andado, regresó a su vecindario y llegó hasta la casa de una de sus pretendidas, la puerta se abrió y allí en el marco, iluminada por el sol del medio día, apareció la nena con su roja cabellera de dragón que lanzó una bocanada de fuego sobre su profesor que apenas podía mantenerse en pie ante tal visión. Entonces él, reteniendo el aire e impostando la voz en su mejor tono, le dijo:
¡Hola mi china! ¿Cómo has es TAO?

Tuesday, April 05, 2011

Aves




El angeo de la ventana sucumbió ante el embate del cuerpo del ave que lo atravesó segura, como si ya conociera la elasticidad del ojo que cedería a la fuerza de su pico y como si sus garras presintieran la textura de la garganta traspasada de la mujer que plácidamente reposaba entre su blanca cama.

Sunday, March 06, 2011

Miradas




Cuando la ciudad muere
en la pupila del gato
en la mia está amaneciendo.

Friday, February 18, 2011

Puedes retenerme
con el destello
verdeazulado de tu mirada,
con la incertidumbre
de quien busca algo mejor,
con el amarillo
de los sueños del atardecer
sin pétalos que lo adornen,
con tu pisada dura
contra la injusticia
con tus poemas ebrios de ensueño,
con la fuerza de tu mano
que se debilita en la caricia
de mi pecho desnudo.
Puedes retenerme con tu cuerpo,
con la arrogancia de tu sexo
en acecho de mi sexo
con tu piel abrigando
mis hombros extraviados,
con tu compañía.
Puedes retenerme con tan poco
como un te quiero
en la soledad,
con tu empecinada
lucha que no claudica
ni se vende,
no tienes que esforzarte.
Puedes retenerme con tan poco
como seguir siendo
el de ayer,
el de siempre,
el que cambia
el que serás
donde camines
donde sueñes
donde quiera
que te encuentres

Sunday, February 13, 2011

Sueños

Pesaban como piedras en esta noche de angustia solitaria y había que transportarlas a cuestas por un largo camino sin descanso a pesar de los vericuetos y de las altas cimas, no era posible librarse de ellas ni dejarlas a un lado para descansar, porque inclementes se aferraban a mi cuerpo sin darme respiro ni tregua.
Creo que esta historia comenzó en la más tierna infancia y que todos a mi alrededor, se encargaron de dármelas sin medida, inicialmente me gustaba acumularlas y acariciarlas como un nuevo juguete, les acomodaba el pelo, les inventaba vestiditos y las sacaba a caminar con paso torpe por los alrededores de mi patio, ellas se trepaban por las enredaderas y el rosal amarillo tratando de escaparse y hube de espinarme los brazos para impedir semejante desafuero. Otras veces se metían en la tina conmigo chapaleando en el agua y creando un enorme desorden que luego no me ayudaban a arreglar, eran díscolas y ágiles se colocaban en todos los estantes de la casa y desde allá me lanzaban carcajadas a la cara, burlándose de mi angustia por no saber retenerlas disciplinadas junto a mí, trepaban las ventanas y hacían nudos en las cortinas, se deslizaban por el pasamanos de la escalera y siempre bulliciosas no me daban reposo, muchas veces se pusieron obscenas e inadecuadas pero yo las dejaba para seguirles el juego, ellas habían resuelto enloquecerme y yo disimulaba pretendiendo no conocer sus intenciones. Cómo me hacían sufrir con su descaro, ya en mi adolescencia se asomaban en mis más íntimos momentos amenazando con dañarme la concentración en mis solemnes actos y en mis oraciones, se colaban por los tejidos y las nervaduras de mis mejores trabajos dándoles toques de desfachatez, grosería y rebeldía incontrolables. Algunas veces también llegaron en los grandes momentos con sus mejores galas dándole realce a mis proyectos con su elocuente sonrisa. Vivían y dormían conmigo y se transformaban de acuerdo a la ocasión portándose tontas, lloronas inadecuadas, necias y por qué no, serias, oportunas, regias, lúcidas, sumisas o destempladas, nunca se sabía con qué actitud iban a aparecer en mi escenario; yo les temía por la incertidumbre en que me mantenían cuando hacían su aparición o cuando simplemente desaparecían sin previo aviso.
No niego que las busqué cuando en algunas ocasiones intentaron abandonarme y que las llamé desesperadamente para que me siguieran divirtiendo y avergonzando; para que le dieran lustre a mis conversaciones, y que las invoqué desesperadamente en mi adultez cuando definitivamente querían escapar con los niños que estaban naciendo porque ellas se mantenían sin edad, frescas y dispuestas a adornar o a malograr la vida de los otros. ¡Pobrecitas!, ahora las cargo como un fardo sobre mi espalda encorvada sin saber qué hacer con ellas, ahora que han perdido su brillo y su capacidad de significado, ahora cuando adheridas como lapas unas a otras, son solo muñones desarticulados, sin sentido, ahora cuando prisioneras, se acumulan encerradas en este bulto de la memoria que me aplasta y no me deja caminar el último sendero empinado hacia lo desconocido, porque he olvidado para qué sirven y cómo se utilizan en esta pesadilla sin fin, en este sueño sin nombre, las palabras.
Para Mañita una niña vieja que olvido cómo pronunciarlas.

Tuesday, February 08, 2011

Cuentos breves


El Crucifijo de plata.

Honorio tomó en sus manos el crucifijo de plata que minutos antes había tomado de la casa de su madre, y en el tono solemne que lo caracterizaba, espetó su sentencia: ¡Si Judas te vendió… yo te voy a empeñar! Acto seguido lo colocó en su mochila y se dirigió a la prendería del pueblo.

Ladrones

Mientras un hombre
es condenado
por robar libros.
Los asesinos
se aposentan
en las mullidas sillas de
los diputados.
El hombre lee en la cárcel
purgando su sentencia
y los diputados
contribuyen con su sabiduría
a elaborar las leyes
de la república

Sunday, February 06, 2011

Cuento de domingo


Ellos.

Ella lo miró pasar con su mochila y con sus instrumentos musicales que le produjeron una morbosa curiosidad de aprendiz, y lo siguió mirando hasta que él cambio la dirección de su mirada absorta en las montañas lejanas y la encontró con su fingida sonrisa, esperando aquel gesto que la llevara a la realidad del músico. Así pasó.
Se siguieron cruzando varios días que ella adornó con hojas amarillas enredadas en los cabellos sueltos, hasta que decidieron vivir juntos. Él, la enseñó a soplar algunas notas y le engendró un hijo. Compró una cama y bajo ella guardaba las melodías andinas con maniática meticulosidad. La nombró princesa de su reino ignoto y de la luminosidad perdida en los vericuetos del sendero empolvado por siglos de abandono y enterrado bajo nubes de polvo y tiempo. Llevaban una vida sin prisa y él adoraba la cama guardiana de sus gaitas. Ella, con la curiosidad satisfecha, conocedora ahora del origen de las notas y roto el mito del muchacho exótico, se aburría del lamento incaico. Le molestaba el hecho de que al cerrar la puerta, la revisara dos veces para asegurarse que estaba bien cerrada y para que ella no lo creyera un maniático, cuando su intención era hacerlo cinco o diez veces.
Ella vestida con sus largas faldas, decidió incursionar en otros mundos y trasladó por unos días su reino hasta donde un viejo profesor que estimulaba su vanidad y la presentaba como la descubridora de los ecos de los Andes y el folclor costeño. El juego no le duró, porque el músico, compulsivamente cuidadoso de sus pertenecías entre las que la contaba como su mayor tesoro, comenzó a sospechar e intento llevarla lejos del lugar. El viejo profesor todo lo soportaba con estoica resignación y le ofrecía otro imperio que en su memoria decadente confundía y creyendo que así era el nombre de la diosa que quería darle; la llamaba Tiuantinsuyu*, tratando de aproximarse a los delirios juveniles de ella. Hasta que otro día, se cruzó un joven nórdico en el camino de los tres. Ella entonces, violentó la puerta y sus cerrojos, se robó la cama, se llevó al hijo y se fue con su música a otra parte.

* Tahuantinsuyo: Imperio inca, el imperio de los cuatro puntos cardinales.

Saturday, February 05, 2011

Nosotros,
pobres hombres,
erigimos bestiales,
monumentos,
viajamos a la luna,
escarbamos el sol,
desafiamos el átomo,
exterminamos ciudades,
nos engrandecemos
frente al viento
y creamos cohetes
manejamos el fuego 

como vestales nuevas 
con sus oficios viejos.
Quemamos las angustias
en las inmensas torres
de aquel templo magnifico
que un día
sin excepción,
todos nosotros;
le construimos al ego.
Explicamos con fórmulas
la noche,
el amor,
los deseos.
Enfrentamos el miedo
consumimos 

enfermos,
devoramos,
soñamos trascendencia
pretendemos amar
y ser amados
conocer y retar
-pobres y necios- 

desafiando arrogantes,
suprema ingenuidad, 

a la licuefacción 
del universo…

Monday, January 17, 2011

He regresado ayer
a la calle pequeña
(la calle de película)
a la calle de Jones
y estaba abandonada
Tu patio estaba triste
los árboles cansados.
Volví para recoger
aquellos besos,
nuestra primera vez
la desmesura,
del cuerpo sin cubrir
-deseo con el filo desnudado-
el tatuaje en el pecho,
nuevas notas,
de amor
los ojos asombrados
He tornado al palacio
estaba solo
el senderito
que emergía de pronto,
desde atrás en el bosque
presintiendo tu ausencia
acobardado.
Buscaba en la espesura
bajo la copa
de aquel sombrero
chino
miradas adoradas
buscaba el ritmo
de tu pedaleo
bajo el azul inmenso,
acompasado
sólo encontré la brisa
llevándose las hojas
como irremediable símbolo
hacia un destino incierto
desgajadas.

Monday, January 03, 2011

Desde mi ventana

Desde mi ventana veo la vida transcurrir, algunas veces sin poder hacer nada para impedir los acontecimientos que mal me afectan, otras la contemplo impávida y algunas otras participo, se participa también con el silencio. Cuando lo hago, pretendo mantenerme en la sombra pues mi timidez rehuye la demás gente que cuando se dirige a mí, me pone en el apuro de una respuesta que generalmente no tengo, la vida me llega así, tal como sucede, sin explicaciones porque creo que los hechos en sí, las traen implícitas y me parece necedad repetir lo obvio, los hechos son consecuencia del ayer y el ayer ya lo vivimos.
Tengo una ventana más física desde donde miro el atardecer y los fuegos artificiales cuando la gente decide celebrar una libertad que no se explican, lo hago desde allí para que no me afecten los humos de la pólvora, que siempre me recuerda los muertos que seguramente no alcanzan a aspirar el olor de la bala que los mata, pues el olor les queda dentro. Calles y construcciones para el divertimento que albergan seres que se pasan la vida decorando su entorno en un afán por pelear contra el paso del tiempo que destruye las cercas, hace crecer la yerba y los amenaza con tragarse los bordes de los andenes que con diligencia cortan cada quince días. Estas personas también luchan contra los vientos huracanados que se llevan en un parpadeo, los salarios invertidos en el embellecimiento pasajero, tanto o más pasajero que la furia que arranca de raíz los árboles y se lleva entre el vientre rebelde todo lo que encuentra a su paso, esto por fortuna sólo ocurre de vez en cuando.
Lo único que me reconforta, es el crepúsculo invariablemente colorido en sus combinaciones de naranja, rojo y morado que detrás de una torre con reloj se me cuela por la ventana fingiendo un incendio vespertino que me abrasa el sentimiento de nostalgia por la partida inexorable de la luz del día, pero que me alegra presagiando las noches de luna llena cuando ella atrevida “importuna” como en la canción de la china, se cuela por mi ventana para iluminar mis sueños más recónditos y guardados.
Esa ventana detrás de mi cama, es en pequeña escala la muestra de los acontecimientos de la ventana mayor, más allá de nuestra mirada, acontecimientos que deciden la vida y el destino de cada uno de nosotros, pobres mortales que miramos sin ver y no podemos impedir las guerras ni los grandes negociados que nos suben y nos bajan en un vaivén macabro que nos manipula como marionetas, tirándonos y levantándonos. Nos engatusan con definiciones pero seguimos siendo unos ilusos mirando desde nuestra ventana un transcurrir ajeno a nosotros, a nuestro sentir y contra el cual no podemos hacer nada diferente de seguir mirándolo y soñando la idea de ser parte integral de la historia y sus acontecimientos.

Saturday, January 01, 2011

Today’s Song

I Love my Familiy

Tis the love we give,
fala la la la la la
We all give and share
Fala la la la la la
We give thank to all
Fala la la la la la
We thank for the great
things we have
Fala la la la la la
We thank for the food
we have
Fala la la la la la
Fala la la la la la
Fala la la la la la.


Victoria Veronika Miranda
Seven years old.

Midnigth of December 31 2010

Wednesday, December 29, 2010

Simulacros

I

Esa mujer
me mira en el espejo,
pretende que le crea
cuando dice ser yo
y hace mi gesto.

II

Ella quería ser yo
y yo quería ser ella
nos suplantábamos
siempre en el espejo.

III

Estabas frente a él
fingiendo mi caricia
estabas ya sin él
fingiendo mi tristeza.

Sunday, December 26, 2010

IV

Yo traté de ser yo
pero no pude
quise ser mi retrato
y me suplantaron.
Ahora
me deshago por la vida
fingiendo el simulacro
que huye de sí mismo

acobardado.

Sunday, December 12, 2010

En pira funeraria
mi corazón se agita
condenado a cenizas
que volarán sin rumbo
después que el fuego vivo
relama lo que queda
los restos
los pedazos
después de tu partida.

Friday, December 10, 2010

Todo me duele

Todo me duele,
todo
el fulgor que se apaga
entre
los extraviados
ojos compungidos,
la tarde
que se muere
en el hastío
la sombra irreverente
desdibujando nombres
tan queridos,
el cielo distraído
La noche en que no estás
la oscurecida luna
del olvido
el sonido de ausencia
del llanto
en los rincones
reprimido
las hojas de los árboles
que cubren inclementes
las huellas del camino
la calle del encuentro
los abrazos, la esquina,
la vieja noche
de los rojos vinos.
Todo me duele, todo
el vacío del patio
el canto en el oído
las manos solitarias
sin destino
la historia del amor
las aves sueltas
que vuelan sin cesar
la piel helada sin tu
piel de abrigo
los anchos lechos
del amor mentido

Todo me duele
todo
la fuerza del olvido
la colosal distancia
los eternos instantes
me duele el sinsentido
todo me duele, todo
me duele respirar
me duele el viento
en su pasar
y los sonidos
la arboleda sin ti
los flamboyanes muertos
la casa de las plumas
la playa sin calor
el cielo yerto.
Todo me duele,
todo.
En mi espacio sin ti
me duele el despertar
la simple brisa,
la enorme soledad,
la música y el
verso.
La inmensidad del mar
me duele su gemido
la lluvia en el palmar
el mundo envejecido.
Todo me duele,
todo.

Tuesday, December 07, 2010

Carelibro

En un lugar de la mancha un hombre perdió el seso por dedicarse a leer historias de caballería, el mundo lo conoció con su escuálida figura, su fiel escudero, su amada hermosa y su brioso corcel. Álvaro en cambio, era conocido por su fuerte figura, su sonrisa sardónica y su afán de enseñar, su familia lo tenía en alta estima y era catalogado en general como un buen hombre, dedicado y fiel hasta que un viento huracanado lo obligó a transportar su ínsula a regiones ignotas de milenaria sabiduría, después de haberse deshecho de casi todos los libros y las pertenencias que casi como a don Quijada, lo tenían al borde del colapso por la fragilidad de la madera de su propia biblioteca y de su cordura puesta a prueba por un gorgojo que se instaló en ella con su muela perversa.
A partir de entonces, Álvaro no volvió a ocupar su lecho –salvo para breves menesteres- sino que se acomodó en el espacio vacío de su biblioteca, pretendiendo llenarlo con su cuerpo y con su cara que últimamente se había convertido en angulosa y no por el exceso amoroso de su nueva pareja, sino por un extraño fenómeno que ahora, se la asemejaba a un libro. Extrañas manchas se fueron apoderando de su otrora despejado rostro, no con la candidez del adolescente ingenuo que no se atreve a invitar a la novia por su creciente acné, sino por notorias siluetas de letras que saltaban de un lugar a otro formando las palabras que él estaba pensando en ese momento.
Grave se le puso la situación a Álvaro porque su tarea de educador se le empañaba con esta nueva enfermedad para la que no parecía haber cura. Las alumnas se espantaban con los pensamientos de su maestro reflejados en inglés, en español y en mandarín, que aunque muy pocas entendían, formaban figuritas como extraídas del kamasutra, libro que unos amigos habían comercializado años atrás en una feria del libro en la ciudad del sol, vendiéndolo a cinco dólares después de haberlo comprado en dos en la caseta de la esquina y que él habia agotado en sus noches de insomnio y sequía amorosa. Esta fue una historia que se grabó en el recuerdo de Álvaro por la fuerza de las imágenes que ahora él practicaba con renovada pasión y cuyo recuerdo le estaba acarreando serias consecuencias. La caseta de antaño era compartida con otros amigos que pretendían vender su obra para educar a una comunidad que consumía más arepas de choclo y masas de puerco que libros, y que asistía a la feria, no por el afán de la sabiduría sino por las bolsitas que los diferentes comerciantes ofrecían para llenar con publicidad, periódicos y revistas y que los dejaba a todos frustrados, a los escritores, con unas cervezas de más y con una carga de libros que debían devolver a casa sin el entusiasmo con que los habían cargado en la mañana.
Álvaro se estaba desesperando, recurrió al viejo truco de cubrirse con polvo de arroz que lo protegía por algunas horas pero la fuerza de las letras lo iba desmoronando lentamente hasta desnudar completamente las palabras que a gritos expresaban el pensamiento del maestro que no era del todo académico y que lo ponía las mas de las veces en serios aprietos.
Recurrió a formulas milenarias del oriente y a algunas más recientes de occidente, embadurnó su cara con toda clase de brebajes, con extractos aprendidos en su convivencia con los indios suramericanos y a otros que su fémina le preparaba con gran sapiencia, paciencia y fervor, emanados inclusive de su propio cuerpo, sin resultado alguno, entonces Álvaro recurrió a la literatura que aunque muchos afirmaban no servía para nada, contradecía a otros que aseguraban lo contrario y decían que era la única salvación de la humanidad y se dedicó a pensar cuentos breves y de esta manera ilustró a sus alumnos con las mejores historias de su pueblo y algunas de otros circunvecinos y remotos.
Así aprendieron los muchachos que había aún un lugar donde se amontonaban los leprosos que no eran sólo personajes de la biblia sino seres de carne (algunas veces escasa) y hueso y escucharon canciones y divisaron estrellas y viajaron con la imaginación a través de la cara de este hombre que se había convertido en más que un libro virtual.

Tuesday, November 23, 2010

Remedo

Soy remedo
de todas las mujeres
que me antecedieron.
Soy remedo
de todas las que fueron
de las muy buenas,
de las muy malas
de las artistas
de las mucho,
de las nada,
de las poetas
que volaron muy alto
y miraron el mundo
mas allá de las nubes
abrigadoras de brillos,
para no caer enceguecidas
entre la oscuridad
de lo ya visto.
Me he posado
en los mismos lugares
a donde las llevaron
sus zapatos pequeños
que ampollaron sus pasos,
sus zapatos enormes.
los ajustados a su talla;
siguiendo los mismos caminos
y las mismas pasiones,
enamorándome
de los mismos ojos
repetidos hasta la eternidad;
de los duros pechos
y los enormes brazos
que atrapan
y no dejan respirar.
He amado los montes
y las corrientes
de los ríos sagrados
y mancillados
que corren sin saber
a dónde van a parar.
He estado represada
y reventado diques
con la furia
de mis aguas dulces
para buscar la sal del mar.
He llevado en mi vientre
las semillas
y he arrastrado
los muertos
y las piedras
arrojados en mi caudal
¡He sido mujer!
Desgarrado grito dando vida,
gotita
y océano
de lágrima oprimida,
destello de pez
en la profundidad.
Asustadiza niña
que a pesar de los años
aún
no sabe a dónde va.

Wednesday, October 27, 2010

No pasarán

Homenaje a Miguel Hernández
A los cien años de su nacimiento.





Nos habíamos dicho,



repitiendo lo de siempre:
¡No pasarán!
Habíamos emulado
los gritos y la esperanza
y esperábamos
que no pasaran,
pero pasaron,
nos asesinaron
y siguieron.
Regresaron
y nos siguieron asesinando,
dejaron huérfanos a nuestros hijos,
tomaron nuestras casas,
nuestras tierras,
mataron a nuestros hombres,
ofendieron a nuestras mujeres,
y clavaron la vergüenza,
en los ojos de nuestros ancianos
que murieron de pena.
Pasaron, se quedaron,
permanecen
están ahí mirándonos impávidos
desde su ignominia
y nosotros seguimos creyendo,
resistiendo
y repitiendo a gritos:

NO PASARÁN…

Friday, October 08, 2010

Asco



Todo me produce asco,
la fiesta de la muerte
con los sacos sangrantes
de las noticias.
Las exclamaciones de las beatas
y sus golpes de pecho
frente a los altares dorados,
mientras comulgan con la muerte ajena.

Como si fuera una masa de puerco
o un procesado pegote de pollo
para las mansas greyes,
todo me produce nausea.
La hipocresía de tu roce,
tus libidinosos ojos
en las noches del bar
abigarrado,
con los pechos extravagantes,
las respingadas nalgas alteradas,
los labios y cachetes rellenados
de plástico o de grasa,
el liquido
de las aspirantes a maniquíes.
Las poses erectas de
las que resumen la igualdad
en narices levantadas
¡-la perfección del vacío-!

La publicidad y la bulla
de una sociedad
que recubre su estiércol
con la mascara
que miran y no ven
frente al espejo

Todo me causa asco.
Las pírricas victorias
de los que exhiben
sus trofeos de sangre
derramada.

Los pedazos de hueso,
los muñones
-que publicitan para ganar adeptos-
de los niños y los adultos
masacrados.

Todo me produce nausea
Todo me produce asco
la falsa modestia,
el desprecio disfrazado
en dulzonas palabras adornadas.

La mujer que me habita
en las horas del miedo
la triste sumisión,
tu gesto obsceno
tu falta de palabras.

Vomitando a caudales
y a torrentes
sobre el mundo
inundado
sobre la propia sombra
de la tonta
que canta enamorada,
la que vive de sueños
la que no espera nada:
Yo.

Saturday, September 11, 2010

Burdos fragmentos

Hay amores que quedan
en el aire
entre las construcciones
derrumbados
demolidos de tiempo
y de distancia
de perdidos deseos
y añoranzas
el ayer como el hoy
se va muriendo
fracturándose
en mágicas palabras
y los lobos
aguardan al acecho
para darnos sus
fieras dentelladas

Huye de tus ojos

No porque
no me veas
dejo de estar ahí,
recuerda que
la permanencia
es imperceptible
y yo habito los ojos
que te miran
en el espejo.
Habito
en las paredes
de tu carne
la interminable
mentira
que te cuentas
a diario.

Friday, August 27, 2010

Un poema de Rafik Neme

Mi querida Goliarda: Marta Daza


Hay Algo de Guajira en ti.


Hay algo de guajira en ti,
algún general de los mil días
patea en los genes, el vientre fértil de tu vida.
Algún orate de esos desbraguetado y camaján.
Un antiguo soldado perdido en la ruina inocente
del sueño que pudo ser una patria
que luchó y que no fue
y aun hoy no es.

Y no este estercolero de parias
que nos parió como ciudadanos
sin identidad,
¡¡No este escupitajo de sapos que nos pone
mas bregas en el paladar y el estupor...!!
Hay algo de guajira en ti
tu amanecer de la vida cada día
Ese espejo dulce del campo el mar y el agua...
que baja de la sierra.
Esa lealtad irreductible de ser.
Que vence locuras y mortajas
Hay algo de guajira en ti
esa ventana abierta al sol, al mundo la vida y los abismos.
Hay algo de guajira en ti
sangre, aire, arena y polvo
con todos los olvidos perdidos
sin mas gloria que el amanecer de este recuerdo.
Hay algo de guajira en ti
entre las hebras, el color y la pertenencia
todas las sumas de sus arenas y su sal.

Tuesday, June 15, 2010

British Petroleum Company.





Elegía Marina





Verde mar,
ayer
hundieron
los paquebotes,
naufragaron
las fragatas
y las carabelas,
explotó
la rapiña
de las plataformas
y se engrandeció
la mancha
que te hundirá
en su fango,
bajo un peso inmundo
y asfixiante
aunque se revuelque
tu sueño milenario
en oleaje intenso,
se extenderá
sobre tu espejo
de aguas
viejas
navegando sin manos
y sin piernas
la ceguera brutal
de su extravío.
Infierno espeso
que copará los cauces
lacerando implacable
tus habitantes
empastará
tu cuerpo
con su muerte liquida
pesada irrevocable,
prepotente veneno
que le habrá ganado
la batalla
a tu cabellera de algas
y a tus peces azules
y ensuciará
tu sangre de corales
y transformará tu sal
en maleficio indolente
contra los manglares
y atrapará la arena
en un dolor
absoluto irremediable
los pescadores de Luisiana
se morirán de hambre
y el Mississippi
en su caudal
de alcantarilla gigante
cargará los cadáveres
contaminantes
desde un golfo de sed
inaguantable.
Como en todos los crímenes:
¡Muerte! ha gritado
la voz de los cobardes
.

Saturday, May 29, 2010

Tambien se muere el mar...

Pensábamos
que el mar
era invencible,
que tragaba,
transatlánticos,
barcos y veleros
y que nada ni nadie
lo derrotaría,
hoy vemos
cómo le han abierto
una herida
en su más profunda
entraña,
lo vemos retorcerse
vomitando veneno
que nos tira
hacia las playas
más queridas
sin que podamos
hacer nada diferente
a verlo morirse
en sus contorsiones,
escupiendo
delfines y ballenas.

Thursday, May 13, 2010

Aparecen las ametralladoras
rompiendo la armonía
del color azul
de la luz que se paseaba
por la tarde
Aparecen las salpicaduras
en el pavimento
y en la ventana,
los huecos
por donde huye la vida
y los sentimientos.
Lo rojo donde se quedan
los amores
y se filtran los sueños
entre los poros del cemento.

Saturday, May 08, 2010

La escritura es un milagro provocado

Sergio Ramírez: “La escritura es un milagro provocado”
By mediaIslaPublished: May 8, 2010
Por
Martha Daza
Desconfío de toda ideología que ofrece la felicidad en la tierra con solo cerrar los ojos y dejarse llevar. Toda ideología a la que uno termina entregando el derecho de pensar por sí mismo, que niega la diversidad, es perversa…

El nombre de Sergio Ramírez está ligado irremediablemente a nuestra historia política latinoamericana, no obstante lo cual él no parece interesado directamente en los procesos en que se ha transformado lo que, en su momento, fue una lucha de esperanza y progreso para un pueblo oprimido por los dueños del poder que tanto daño hicieron en nuestro continente en las pasadas décadas.

Su manera de enfrentar el mundo es a través de la literatura y a través de ella cierra etapas, como en Adiós Muchachos. Relata, como él mismo lo dice, lo oscuro del poder como en Sombras nada más, se acerca al tenebroso mundo del narcotráfico —El cielo llora por mí— o sencillamente plasma vivencias propias y ajenas o reinventa la historia en un cierto número de páginas para que nada de lo vivido intensamente se quede sin salir a la luz.

—Sergio, tú siempre has sido un hombre de letras antes y después de la política, ¿tiene que ver la sensibilidad poética con la ideología, te volcó ésta al proceso revolucionario que viviste?

—Hay una sensibilidad para ver la realidad y creo que corresponde por igual a la literatura que a la política. A los 17 años, cuando desperté a la realidad de mi país, quería cambiarlo todo, y para eso se necesita sensibilidad, lo mismo que se necesita sensibilidad para la obra de imaginación, algo que despertó también en mí al mismo tiempo. Pero quizás se trata de diferentes facetas de la sensibilidad, sin que ésta deje de ser una misma. No creo que sin esa sensibilidad hubiera sido capaz de entrar en la revolución. Y me quedé con ella cuando aquella empresa terminó.

—¿Cómo regresaste a las letras, el Adiós muchachos, fue una despedida irrevocable e implica que jamás volverías a la política?

—Creo que salí de la política a su debido tiempo. La revolución había llegado a su fin, intenté ayudar a crear una perspectiva distinta para el sandinismo después de la derrota de 1990, y después de eso, que significó una dura lucha con muchos de mis mismos compañeros, sentí que mi papel en la política había llegado a su fin y que debía regresar a la literatura a la que siempre había pertenecido, y que es algo sin plazos y a lo que no se renuncia. Uno sigue siendo escritor hasta la muerte.

—En tu última novela, abordas el narcotráfico como un tema de actualidad, aunque en Nicaragua aparece como una novedad, sin toda la sevicia página por página que aparece en otras novelas publicadas con el mismo tema, ¿qué piensas tú de la oleada de novelas que invade el mercado y que tienen tanto éxito, que se convierten en series a pesar de no tener un valor literario en sí? ¿Se está explotando el morbo de la violencia?

—Eso ha ocurrido siempre en la literatura tanto con la violencia como con el sexo. Por cada novela del siglo diecinueve que recordamos, o de cada década, hay centenares que tuvieron su día de fama y luego cayeron en el olvido porque no eran verdaderamente literatura, sino que tocaban las claves del mercado, lo que yo llamaría una literatura populista. Uno siempre debe aspirar a la trascendencia, que la novela que uno escribe pueda ser recordada, cualquiera que sea su tema. Se tiene una idea bastante ligera de la novela policíaca, como si fuera siempre un bien perecedero, y no es así. La novela negra también tiene sus clásicos.

—Tú que estuviste en el poder, ¿cómo lo interpretas?

—El poder es un juego de espejos, que exhibe, como ningún otro género, la condición humana. Prefiero hablar del poder como género, porque me acerca a la literatura, que es para lo que finalmente sirve. Mi experiencia de poder se ha quedado en literaria, y es un depósito subterráneo al que bajo siempre a rastrear personajes, argumentos, situaciones.

—Te gusta que la ficción parezca realidad, ¿escribirías novela histórica?

—No me gusta la novela histórica, si la vemos como novela de grandes personajes, o de epopeyas. Me gusta recurrir a la historia en busca de los rincones oscuros y de los pequeños personajes secundarios, y me gusta ver la historia como una gran trampa en la que tantos caen aún contra su propio gusto. Quedar en la historia es como quedar pegado en un papel matamoscas.

—Sergio Ramírez mezcla en el texto la ficción con la realidad, en El cielo llora por mí, por ejemplo menciona al cardenal con nombre propio, ¿Lo haces para darle más realismo a la trama? ¿No tienes problemas con este tema? lo digo porque ya en Miami durante una presentación en la Feria del Libro, se te aparecieron dos personajes que, dicho sea de paso, no estaban muy complacidos de aparecer en tus novelas —una dijo ser la hermana del personaje central, el asesino—, llegando hasta el grado de agredir a un participante que agradeció tu presencia en el recinto. ¿Te ha pasado eso en alguna otra ocasión, que la gente se vea reflejada en la obra y se alegre o se enfade por ello?

—Sé que los personajes con nombres verdaderos sólo son útiles a un primer círculo de lectores, los del propio país, que leen una novela bajo color local. Pero yo pongo los verdaderos nombres como una especie de gusto, o de vicio personal, o de miedo de alejarme de la realidad, y en lugar de quedarme en el terreno de la imaginación, entrar en el de la fantasía, que es diferente. Ya ves eso que pasó en la Feria del Libro de Miami, de pronto me sentía asaltado por mis propios personajes, pero me gusta correr los riesgos que trae consigo hacer chocar la realidad con la ficción, sobre todo cuando mucho de lo que escribo sale de las situaciones de la propia realidad pública, o de la privada, y de lo que ella me dicta. Uno vive entre historias verídicas que es necesario transformar en piezas narrativas, pero lo que esas historias tienen de asombroso ya está allí.

—Desde muy niño tuviste la posibilidad del cine y eso te enseñó a narrar, crees que existe una vocación, crees que son las circunstancias las que marcan al autor, o que como dice alguien, a un buen escritor lo buscan los temas, ¿Cómo seleccionas tus temas?

—Los temas vienen a mí. Cada vez que abro el periódico por las mañanas, se que en algún rincón de la página de sucesos policiales me puede estar esperando una historia. Por eso es que hay que leer el periódico con unas tijeras al lado. O al entrar en un restaurante y al sentarme a la mesa, saber que la pareja de la mesa vecina puede estar hablando algo que como novelista me interesa. Un escritor es siempre un voyeur, pero uno tiene que tener la capacidad de entender la textura de la historia, saber que puede servir, que tiene esas calidad singulares que uno busca en ellas.

—Hablaste de tu próxima novela que será a tres voces femeninas y el proceso que has seguido para que los diálogos sean creíbles, ¿nos puedes contar acerca de eso?

—Bueno, ese es un asunto que tiene que ver con los instrumentos de que uno se arma para el proceso de la escritura. Cuando uno le da voz a un personaje, sobre todo si el personaje habla en primera persona, esa voz debe tener una textura particular que el lector pueda distinguir siempre. Aquí, en esa novela que se llamará La Prisionera, hay tres mujeres, ya muy ancianas, contando una misma historia acerca de un solo personaje, otra mujer ya muerta, desde sus propios ángulos y desde sus propias voces. Si no consigo que cada una de ellas hable de manera distinta, con su propia marca, todo el trabajo está perdido. No hay que olvidar entonces que la escritura es un asunto de lenguaje.

—Cuando se ha sido poeta como tú ¿Crees que es inevitable la poesía en la prosa?

—La poesía es inevitable en la sustancia de la prosa. Y es más. Creo que alguien que no se ha pasado la vida leyendo poesía, difícilmente puede encontrar las claves de la prosa, que necesita de ritmos, y de una música invisible. Cada vez que voy a empezar una novela me pongo a releer a los poetas que siempre me han acompañado, Baudelaire, Darío, Kavafis, Vallejo, T.S. Elliot.

—¿Crees que una ventaja de la literatura es recrear seres y situaciones reales, que parecen de ficción para adjudicarles las culpas y errores que cometen en su quehacer cotidiano, sin temor a represalias? En El cielo llora por mí, denuncias la incipiente corrupción de la policía cuando entrega sólo cincuenta de los cien mil dólares encontrados en un operativo. Digo incipiente porque en otras partes, no hubieran entregado ni un centavo. También mencionas el niño que entra a robar en la suntuosa casa construida por una familia “destacada” con la ayuda recibida cuando el huracán Mitch, supongo que los nicaragüenses identificarán a estos personajes sin mucho esfuerzo. ¿Eso te crea problemas?

Nicaragua es una novela infinita, cada día se agrega un capítulo. Los personajes están por doquier, no hay más que atraparlos con la mano. Pero no es suficiente que los reconozcan en Nicaragua, sino que también los reconozcan en otros países, porque la fauna es común a América Latina, y los que se construyen mansiones con fondos públicos, o de la ayuda internacional para las catástrofes, abundan en nuestras tierras.

—Crees en el fin de las ideologías. ¿Son las ideologías las que han perjudicado el progreso de la humanidad, las que han justificado lo injustificable. ¿Definen las ideologías el curso de la historia? ¿Crees que se podría hacer una revolución sin ideologías?

—Hay ideologías intrínsecamente perversas, y otras que se vuelven perversas cuando son puestas en acción. Ahora desconfío de toda ideología que ofrece la felicidad en la tierra con solo cerrar los ojos y dejarse llevar. Toda ideología a la que uno termina entregando el derecho de pensar por sí mismo, que niega la diversidad, es perversa, y si una revolución se hace en base a una ideología que niega a los demás el derecho de pensar, y el derecho a la crítica, será una revolución perversa.

—Una persona con la autoridad moral que le da el hecho de haber estado en la cumbre del poder sin haberse engolosinado con él y haber retornado a la literatura, ¿cómo ve el hecho de los cambios constitucionales en distintos países como Colombia, para perpetuarse sin pudor en el poder?

—La Corte Suprema de Justicia tuvo la sabiduría de negar al presidente Uribe una nueva reelección. Fue un gran paso para Colombia.

—¿Usas la literatura como una forma de disidencia?

—El escritor tiene que ser disidente por naturaleza. Un escritor fiel a un credo oficial, o a un pensamiento único, no puede participar de esa aventura diversa, contradictoria, que es la escritura de una novela, en la que nunca quien la escribe puede tomar partido, ya no digamos asumir una posición ideológica.

—¿Cuáles son los elementos —además de lo telúrico— que destacan la literatura nicaragüense y la identifican, si es que hay esos elementos? ¿Existe un elemento aparte del geográfico por medio del cual se exprese la literatura nicaragüense?

Como todas las literaturas latinoamericanas, la identidad de la literatura nicaragüense se encuentra en el habla. Es el lenguaje lo que define una literatura, más que lo telúrico, porque si lo telúrico no se puede expresar en palabras, no puede entrar con eficacia en la novela, así como tampoco podría entrar la historia.

Dice Pérez Reverte que escribir es un trabajo o un don divino, otros opinan que es un arte, además que el arte es una realidad por encima del tiempo ¿qué piensas tu de eso? ¿Crees que escribir es un arte?

—Un don divino que no puede bajar sobre la cabeza del escritor sin el uso de los procedimientos debidos, que empiezan por sentarse a escribir con disciplina de mecanógrafo. Hay que saber atrapar la gracia. La escritura es una milagro provocado.

—Me parece que no existe en realidad una ruptura entre la revolución y tus textos, el lenguaje, los personajes, la mística revolucionaria inclusive, se aparece como una constante, por ejemplo en el Inspector Morales o en Doña Sofía, o en la monja. ¿Es ese lenguaje parte de un proceso natural en los escritores de Nicaragua o es un proceso tuyo como miembro activo y destacado que fuiste de la revolución?

—La revolución es para mí una experiencia vital, que me acompaña en la escritura en todos sus intríngulis humanos, en la complejidad de los personajes con los que conviví, de las situaciones de las que fui testigo. Recurro a ese entramado de experiencias cuando tengo necesidad de ellas, son parte del cúmulo de recuerdos de mi vida, y me siento a gusto evocándolos.

—Me quedó grabada una imagen de tu charla en Books & Books, aquella de no cerrar tu ventana a la luz, hablando de las publicaciones por Internet, ¿o sea que no te niegas a la tecnología de los libros virtuales, háblanos un poco de ese tema?

—Yo soy un escritor que no tiene la más mínima influencia en determinar cómo serán los libros de mañana. No tengo poder para decidir si mis libros se leerán en papel o en una pantalla electrónica, de modo que seguiré escribiendo libros de cualquier manera que vayan a publicarse. Si me preguntas mi opinión, prefiero los libros de papel, y quisiera que existiera una larga convivencia entre los libros de papel, y los inevitables libros electrónicos. Pero tampoco me asusta la tecnología digital, ni la rechazo: escribo en una computadora desde los años ochenta, cuando empezaban a salir las computadoras personales, y me he beneficiado mucho de su uso.En mi carrera de escritor ha sido un invento trascendental.
[Martha Daza, colombiana,
autora de Cuento- poema de la permanencia, 2007]

Friday, April 16, 2010

Sentencia

Nos preparábamos
para el acontecimiento
como para un velorio
y manteníamos el alma lisa,
aguardando la orden final.
Ahora le había tomado
un inmenso amor al alma,
desde cuando me enteré
que la desprestigiaron
los románticos,
me gustaba acariciarla
y adornarle el cuello
con corazones rojos
y seguir gastándola
utilizándola en lo bueno
y en lo malo,
conceptos que nadie
podía definir
porque para todos
eran diferentes.
Tan sólo criterios
estropeados por el uso,
todo se daña con el uso
y las palabras,
aunque broten distinto
en cada garganta
no son la excepción.
Me siguen gustando
las cosas así
y pasar mis manos
que ruedan
acariciando el papel,
desteñidas por el uso,
mientras aguardo la orden.
Esa que dictará
un extraño banquero
con su traje oscuro
y su corbata escogida
para que coincida
con el color de lo demás,
o talvez no.
Ha debido ser
una noche de insomnio
como las anteriores
o de pesadillas
donde los personajes
de obras maestras
me torturen
poniéndome a flotar
en la soga de un columpio
descontrolado
que me romperá la cabeza
estrellándola
contra las paredes.
Pero no,
fue una noche, otra noche.
Cada día trae su afán,
decía la abuela
muerta hace muchos años,
cada noche es igual
pero diferente.
Comienza a colarse
por los resquicios
de las ventanas
desapareciendo los objetos
hasta que nos obliga
a encender una luz
o una luna
que nos enseñe
nuestras gastadas palabras,
nuestros gastados rostros
y nuestros gastados miedos
que circulan desaforados
entre los intestinos
y nos obligue a manifestar
nuestra gastada angustia.
No me prohíbas nada,
no me amarres
que odiaré los nudos
que me impongas
aunque los desate
rompiéndome
y ensangrentando
la yema de los dedos.
No pronuncies palabras mediocres
que me agredan en la soledad
y entre la multitud,
que me acorralen
más allá de la loca racionalidad.
Espero la orden
y el desalojo ha comenzado ya,
el desmoronamiento se produjo
en cada uno de los esfuerzos
de la respiración
que evité contener para no morir.
¡Habla!
No, mejor no lo hagas
que ya lo sé
desde antes de los siglos,
conozco tus palabras,
son las mismas,
provienen desde la fuerza
y el sonido
de las gargantas de piedra
que en su desgaste
las han dejado escapar
para quebrantarnos
y dejarnos heridos,
tendidos en el suelo
sin conocer la sentencia.

Wednesday, April 07, 2010


Estas sucesivas
muertes
que nos llegan
de pronto
sin anunciarse
y derribando
puertas
arrasan
sin distingo
castigan
desbaratan
y borran
los cimientos
campean en nuestro
suelo
fustigan
tierra adentro.
Estas sucesivas
muertes
que nos llegan
de pronto
y sin remedio
tomando los
dominios
de la carne
y el sueño
desbaratando
borrando
lo que fue,
destruyendo
apagando
inclementes
los vestigios
de luz
acallando
las voces
que se apagan
en oídos
lejanos
dando paso
al silencio total
callando el verbo.

II

Este enorme
dolor
me pertenece
dolor de muchas
tumbas
dolor
de muchas muertes
ajenas, mías
muertes
soledades de frio
quebranto
en las rodillas
sucesivas ausencias
que se extienden
desde siempre
y por siempre.

Monday, April 05, 2010

Amo la ruta
que me llevó
a tu encuentro,
los hechos
que
uno a uno
se confabularon
para que yo
caminara
hasta
tu cuerpo

Monday, March 29, 2010

Así

Yo soy así,
oscura,
clara,
frágil y fuerte
humilde y fiera,
soy así
como el agua,
como el fuego,
soy luz y sombra,
asciendo y desciendo
canto y lloro
amo,
sigo amando
sin objeciones
me hundo en ti,
me regocijo,
soy
manantial
interno,
mi cuerpo
es vida en mis adentros
calma y fuerza,
tristeza,
horas sin luz
noche estrellada,
explosión
en el vientre,
vida
tibia
rodando por las piernas,
peso que se libera
en agua
derramada
entre las piedras

Monday, March 08, 2010

El dia internacional de la mujer


Yo no soy la mujer celebrada en champaña y pétalos de rosa, soy aquella mujer de los otros, los demás días, la que trabaja aunque parezca que duerme, la que sufre con su cara compuesta, la que padece detrás de la sonrisa, la que necesita arreglárselas para cubrir la soledad que la quiebra, la que disimula los errores ajenos para que nadie se sienta mal, la que acomoda las cargas para que el peso no recaiga sobre otros, sino que se logre acomodar en su propia espalda sin partirla. Soy esa aunque proteste y vista máscara de dureza, soy la que transita por el amor y se lo guarda, la que agota las lágrimas para que nadie note que aún llora, soy la soñadora que vive en las nubes para sobreaguar y no hundirse cuando todo la tira desde abajo, soy una mujer común y corriente.
La que enfrenta la vida sin el maquillaje que oculta las arrugas forjadas en el silencio y la resistencia, la que camina por ahí con una soga al cuello con la mayor naturalidad, la que forcejea contra el viento sin añorar la gloria ni los titulares, la que a pesar de todo aún cree en el instante de la felicidad que puede atravesarse en una tarde cualquiera, la que busca ese destello azul en una pupila y ese refugio tibio en unos brazos de mar, para liberarse por fin de tanta espera, yo soy así...
Soy simplemente una mujer.

Saturday, February 27, 2010

Mi color

La mujer es del color
del grito que la parte en dos.
René Rodríguez Soriano.



Soy el incoloro grito
que me parte en mil pedazos
en la noche del olvido,
la sombra que se esconde
en cada despertar,
el sigilo sin nombre
que oculta tu mano de mi roce,
la fragmentada fuente
que destila su sed
en el desierto de la ausencia.
Labios mudos que se distraen
en otros cuerpos,
ajeno susurro
de palabras impronunciadas
en los oscuros abismos
del abandono
cachivache tirado contra la pared
taburete olvidado
en el sueño de los muertos.

Monday, January 25, 2010

Te amo

Lo sabes,
así,
tendido,
endemoniado,
clavando tus dedos
como raíces
en lo profundo del deseo,
tensando la cuerda
hasta que deja de vibrar
o hasta que vibra imperceptible
para los demás
y permanece
sonando en lo más sensible
de mis oídos enfebrecidos,
te amo y me basta
para ser feliz
en el anonimato,
para no querer
más que tu nombre,
tus palabras ocasionales
y tu pasión permanente
en cualquier parte
en cualquier cuerpo
en cualquier playa
con los pasos que llegan
o se marchan
no importa,
igual
tu paso de aire
se llevará la huella
en cada ola
y yo seguiré
la vida
bajo el sol
radiante.

Sunday, December 13, 2009

Todos estamos muertos

Todos estamos muertos
como se mueren
en los hombres
las ideologías
y los viejos amores,
todos estamos ahí,
unos debajo
deshaciéndose
deconstruyendo en cal
y lluvia
el mundo
que tuvieron.
Los otros
sobre las tumbas
quietos o
trashumantes
mediocres
sin realizar
los sueños.
A todos nos mató
lo mismo
la creencia
la esperanza
de lograr algo nuevo.
Estamos,
estuvimos muertos
y seguiremos muertos
sobre la muerte
ajena
sobre la muerte
nuestra.
Sin preguntarnos nada
sin recibir
respuesta
sin verbos y sin letras.
Ahora los verdugos
los mencionan
agregan a sus hijos
y a sus nietos
un nombre
que creen
salda la deuda,
pero ellos
siguen muertos,
pero seguimos muertos
sin recibir respuesta
sobre la tumba ajena
sobre la tumba nuestra
con ellos ahí adentro,
en recuerdo y en
sal deconstruyendo
la historia
de su tiempo
que les quedó
inconclusa

en el intento
que nos quedó

sin rumbo
que nos quedó
doliendo...

La Fiesta de la Friducha

Seguimos

Podemos seguir  andando, conversando,  viviendo  mientras los otros mueren  mientras las bombas  estallan en sus vecindarios  dejando sin vi...