Tuesday, November 22, 2011

Sed

Estaba la sed aguardando a la vuelta de la esquina, era la misma sed del Sahara bajo cuyo lecho de dunas encantadas corren manantiales inalcanzables. Era la sed fabricada por los hombres que resecaban los caminos mutilando y quemando la noche para abrirse paso, la misma sed antigua de las manos extraviadas en el ardor del fuego, la sed eterna que no se sacia, la que no encuentra alivio ni reposo…
La sed, simplemente la sed.

No comments:

La Fiesta de la Friducha

Valió la pena tanto amor  el sacrificio  la vida  los desvelos  los sueños fracasados  los logros  los aplausos  valieron para algo  los gra...