Sunday, September 20, 2020

Falso lobo

Aullaré

frente 

a la luna 

como

un perro rabioso 

y apaleado, 

le contaré de

mis dolores 

viejos y de

los renovados 

en cada una 

de las nuevas 

masacres 

con eufemismos 

disfrazadas.

Le gritaré 

a los hombres

vomitaré 

mi desprecio 

inenarrable. 

Gritaré 

sin medida

en cada gota 

de sangre 

en cada llanto 

de madre 

en cada bocanada 

de aire turbio 

que respiren 

los hombres 

que dictaron 

la orden 

y tras las sombras 

traman el 

próximo desangre


Monday, September 07, 2020

¿Dónde están los pedazos?

Llueve fuerte
en la casa 
vacía 
en la casa sin ti 
sin ella 
sin nosotros,
sin pasos 
que recorran 
las baldosas 
blancas 
ahora 
ennegrecidas,
no cesa la tormenta 
en la larga noche 
de grietas 
en paredes 
sin gatos 
y sin perros, 
solo
el canto de gotas 
se desliza
entre las tejas rotas
por el tiempo.
En la alberca 
oxidada por 
la ausencia 
no hay pájaros
que canten,
silbidos 
ni palabras.
El vacío 
refuerza la tristeza 
que se pasea 
entre los 
polvorientos
muebles quietos,
el ruido continúa 
en el tejado 
como un mal
presagio 
entre truenos 
y rayos 
sin que nadie 
se entere
si intenta 
remendarla 
dónde están 
esparcidos
los pedazos.

Sunday, August 16, 2020

Tiempo


Nunca

medimos el tiempo 

lo dejamos pasar 

como si fuera ajeno,

el tiempo era 

y nosotros 

no percibíamos 

que también 

éramos tiempo 

que en la medida 

de su paso 

éramos horas 

desperdiciadas

como  

en las acequias 

que quedaron 

sin agua, 

éramos la sed 

y el hambre 

de los niños 

de la sierra,

después 

fuimos  

torrente, 

ríos desviados 

sin cauce,

desbocados 

caudales

que inundaban 

casas 

y las sacaban

de sus cimientos 

llevando entre 

sus manos 

de agua 

y de sal

cadáveres 

e historias 

de los pueblos 

muertos. 

Todo acabó 

y comenzó 

de nuevo 

y nosotros 

no descubrimos 

nuestro tiempo. 

Nuestra vida 

convertida en 

leyenda lejana 

contada 

en otro tiempo 

narrativa vieja

cansada 

de dolores 

muertos.

Jamás 

descubrimos 

que todos 

éramos 

esos dolores 

y que todos 

estábamos 

como 

las horas y 

como los otros

muertos.


Saturday, August 15, 2020

Faena

Los toros 
invisibles 
ajustan 
las cornadas 
sobre aquellos 
incautos 
que ignoran 
en el ruedo 
que se 
les viene 
encima 
la más 
fiera 
y cebada 
de todas 
las jornadas 
y que ellos 
por sí solos 
sin capote 
ni espada 
se juegan 
la faena 
y la muerte 
con su 
propia estocada

Friday, August 07, 2020

Después

Dos meses después 
y cinco meses 
y cinco años 
y un día 
y tres días 
y todos los meses 
y los años 
seguiremos 
desmoronándonos 
al paso de la vida 
dejando por ahí 
los pedazos 
de lo que fuimos 
o de lo que 
intentamos ser 
alguna vez 
cuando quisimos 
y cuando 
nos sobraba 
sangre y furor  
entre las venas 
tiramos 
sin saber 
pedazos buenos 
y pedazos malos 
pedazos rotos 
entre 
las venceduras 
del miedo 
y de la carne 
pedazos de una vida 
sobre la que no tenemos
ningún dominio 
aunque 
estemos vivos 
aunque 
estemos muertos 
aunque 
estemos sobrios
aunque 
estemos ebrios

Wednesday, July 29, 2020

Samsana

Me pregunto
si mejor
yo hubiera sido
una cucaracha
huyendo por las rendijas
y los desagües,
por las alcantarillas
y los desfiladeros
de la noche subterránea
sin esperar la bota
que me borre
de la faz de la tierra,
ignorando la ignominia
del mundo
soleado y pulcro
de los hombres
que esconden
en bolsas negras
sus desechos,
que tiran la basura
entre los ríos
e inundan los mares
de inmundicia
hasta quebrantar
su grandeza milenaria.

Saturday, July 25, 2020

Bosques sureños

Tal vez 
no es la voz 
de los árboles 
la que susurra
al paso
del camino
sino el lamento 
de los ahorcados 
que sigue 
pendiente 
ahí en el aire
balanceándose 
en los 
abigarrados 
troncos 
y sobrevive
muy adentro 
entre capas
forjadas 
con años 
de silencio
en los bosques 
sureños 
de Georgia o
Carolina 
la que habla.
Es la voz 
de ellos 
en el viento 
que silba, 
son las almas 
olvidadas
cada vez 
que pasa 
jugueteando 
la sombra
en su loca carrera 
hacia la historia 
no narrada
de cientos 
de sogas 
en el cuello. 

Sunday, July 12, 2020

Amor de piedra

Estoy enamorada 
de un ladrillo, 
me gusta la suavidad 
lisa de su cuerpo, 
anaranjado 
el tono de su aliento, 
la solidez y textura 
del filo de su 
cuadrado acento,
me gusta la fuerza 
de sus palabras
la contundencia
perpetua del golpe
de su voz 
y de su efecto 
pero como 
decía la abuela, 
debo cuidarme 
para que ese 
sólido amor 
no me doblegue
ni me pegue 
muy fuerte 
hasta hacerme
perder la cabeza 
y el equilibrio
de mi frágil
silueta.
para que
no me amenace
su estructura
y me vuelva
de piedra.

Tuesday, July 07, 2020

Luto


¿Que por qué
abrigo mi corazón
y mi pena 
entre la ropa negra?
no lo sé, tal vez 
lo hago 
como me enseñaron 
mis mayores,
porque 
toda la vida lo hice igual
y aprendí 
a resguardarme así.
Cuando niña 
miraba a las señoras 
enderezar la vena 
de sus medias,
aquellas trampas
de seda
transparentes 
compradas 
de carrera
para 
la lóbrega ocasión,
recuerdo 
que blanqueaban 
hermosamente 
la línea de las
atrapadas piernas 
si es que acaso 
un punto travieso 
cruzara implacable
y sin freno posible
el aburrimiento 
de la noche
desde el pie hasta 
arriba del muslo 
en un solo y tortuoso 
camino 
que las preocupaba 
más que la situación 
y la incomodidad 
de los tiesos 
cojines de las 
sillas fúnebres.
Lucían para 
estas fechas
pesados 
abrigos y sacones,
plumas en el sombrero 
y velos con
alfileres quietos 
de cabezas de perla
que cubrían
a medias 
la malla
deslizada 
frenre a sus ojos  
tal vez para no
mirar del todo
esa oximorónica 
realidad  
abstracta y tangible
de un cajón adornado 
con incrustaciones
de nácar 
y contenido macabro,
con aroma de flores
vivas que 
parecen muertas, 
con resagos
de algodones 
y formaldehído.  
Murmuraban las viejas 
sotto voce 
cualidades 
defectos y amores
del personaje muerto
al paso
del irritado párpado
lloroso 
del doliente
y luego rezaban 
en el saloncito 
el sonsonete inútil
de la luz perpetua 
para ese
cuerpo inerte 
que lívido y tranquilo 
presidía el momento 
de su despedida,
reposando oloroso
y maquillado 
su postrer 
e inalienable 
soliloquio 
de cirios y de andas 
de llanto y de palabras
que a fin de cuentas
le valen un pepino
como las ropas negras, 
pero yo continúo 
impertérrita
sin respuestas
abrigando con ellas 
mis dolores 
del alma
aliviando mis penas 
y mis culpas
dentro del largo 
luto 
vistiendo
mis simbólicas
e inamovibles
ropas negras.

Thursday, June 25, 2020

Puntuación

A mi prima Gisela Daza 
con amor

Llueven traviesas 
comas 
como gotas 
ante mis
obsesos ojos,
las salvo 
de reventarse 
contra el 
suelo duro 
las atesoro 
en un solo gesto 
de compasión
las guardo 
en una bolsa 
húmeda 
que las mantiene 
vivas 
hasta el
siguiente 
aguacero


Thursday, May 21, 2020

Llanto póstumo

Yo solo quiero
llorar sin tregua
sin tiempo ni peso
que me doble y
que quiebre
la línea que sostiene
la espalda,
solo quiero
liberar esas aguas
deshacer la tristeza
que inunda irrefrenable
mis entrañas,
desvanecer
en lágrimas
este peso del alma
como cuando
lavábamos la casa
levantar muebles,
y cortinas,
limpiar el polvo
que se aposta
en armarios
y ventanas,
que relumbren espejos
que circulen
los aires perfumados
de cera
por la sala,
que se acurruquen
arrullos de palomas
al borde de mi cama,
que los recados
que traen entre las patas
descansen en mi casa
que todas las canciones
de amor encuentren
aposento
en el hueco imperfecto
de mi almohada.
Quiero volver a oír
tonadas de violín
cuentos de nana
vocecitas de hadas,
infantiles nostalgias
poemas de la madre
historias de fantasmas,
pero solo me queda
la memoria cansada
voces que se diluyen
en medio de la nada.
No regresan hermano
tus manos que
inventan despedidas
dibujando
caricias en mi cara
ni vuelven nuestras risas
de los juegos de niños
corriendo perseguidos
sin tregua,
circulando el aljibe
ese pozo de dicha
donde hacíamos
competencia
de sapos y de ranas
en medio del solar enorme
que nos sirvió
de campo de batalla,
el agua del vallado
que limitaba el mundo
de la infancia
con su muro
de fina cañabrava.
No te encuentro
en los campos amarillos
del vivo impresionismo
desbordado
donde se extendían millones
de espigas afiladas
que abrían sus
caminos con el viento
y al paso
de los niños que jugaban
a ocultarse en sus ramas.
Ya no hay nada
ni el ruido de la radio
en el patio empedrado,
no encuentro
aunque la busque
las mágicas palabras
de un ayer sin futuro
que nadie cuestionaba,
no está en ninguna parte
el mundo que se estanca
en medio de los miedos
de los cuentos
que contaba sentada
entre nosotros
la abuela emocionada
y nosotros los niños a su lado
temblando como hojitas
en el viento
con corazón y manos apretadas
en las noches de campo
con velas que se apagan
con ojos bien abiertos
y oídos al acecho
que atentos escuchaban.
¿te acuerdas
del hombre de la capa
y la señora muerte
que lo aguarda disfrazada
debajo del farol
que a su paso se apaga
y que luego se prende
cuando cruza la plaza
descubriendo su cara?
¿La misteriosa
cosa de una pata
que furiosa
en el campo
veloz
se desplazaba
y la llorona loca
mujer y diosa
sobre puentes azules
en busca de sus hijos,
que a gritos reclamaba
encima de los ríos
que en sus caudales fieros
los llevaban
prisioneros sin voz,
hacia el oscuro
lecho de sus aguas?
Espero algo hermano
que me apague
la llama de este dolor
que a fuerza me desgarra
la seña de unos ojos
que devuelvan
mi vida
sin prisas ni distancias
o que arranque cimientos,
que reviente los diques
y me inunde
que me ahogue
la pena y venza
las últimas imágenes
terribles que me aplastan,
pero pasan las horas
y los días
y las noches amargas,
las semanas sin nombre
las palabras vacías
los recuerdos que hieren,
y la distancia cruel
de las mañanas
cuando voy
de visita hasta tu cama
los azulados
montes a lo lejos
y el abismo
a mis pies que me reclama
cantos sin música o sentido
que se roban la calma.
Se me escapa la vida
en las heridas
y yo aguardo
sumida en la tristeza
el retorno de cada despertar
que me distraiga
pero ves que no llega
el tiempo mágico
que mitigue y alivie,
sino que pasan
lentas las jornadas,
que sigue tocando
a nuestras puertas
la misma
noche de la noche
y que no pasa nada.
Midaz

Friday, April 03, 2020

Adiós a René Rodríguez Soriano
Estábamos distraídos, revisando las noticias diarias cuando Luis lanzó un grito y perdió el aire, al tiempo que yo recibía el golpe frontal en el texto de Carmen Polanco: “Perdimos al poeta, se nos fue…”
René Rodríguez Soriano, nuestro René había sido vencido en la batalla contra el Coronavirus que días atrás se aposentó en sus pulmones, justamente en República Dominicana su patria, aquella que nos hizo conocer de manera poética en todos sus escritos, con olor a mandarina y nombre de mujer. Con René, supimos de Constanza, la región donde vio la luz del día y de su clima diferente, vimos la cadencia en el caminar de Julia, oímos viejas transmisiones radiales y supimos que cuando no queda más, queda la música. A través de sus libros, supimos de trotes y de tientos, de retratos a lápiz, de niñas gris metal y sobre todo, de su enorme y tierno corazón, rebelde en sus denuncias y tan gigante que lo desbordaba en su estatura literaria y física.
René, cómplice indiscutible en todas las actividades, pendiente siempre de cumplir sus compromisos como ningún otro. Esposo amoroso y abuelo enamorado. Lo vimos desmoronarse junto a Carmen cuando perdió a su Piero, lo vimos levantarse con el dolor atravesado en medio de su alma y dedicarse como siempre, a escribir y escribir sin tregua. Lo vimos hacer sentidos poemas a su hijo muerto y organizar juicioso como en todas sus cosas, la publicación de su revista MediaIsla, de magnifico contenido literario. 
Lo vimos, lo oímos leer con ese inconfundible y musical acento tan suyo, lo sentimos y nos acompañamos mutuamente en todas las jornadas. 
Ahora que se ha ido dejando tan sola a su Carmen, a sus hijos, a sus nietos y a nosotros sus amigos:
¡Cómo lo vamos a extrañar!
¡Cómo te vamos a extrañar René!
Las letras latinoamericanas pierden a uno de sus mejores representantes; 
René Rodríguez Soriano. 
Nuestro René.       

Sunday, March 29, 2020

Cuando pase la peste

Los besos embozados aguardan el regreso...

Cuando pase la peste 
si es que pasa 
cuando llegue el olvido  
si es que olvido
cuando pase 
la noche de la noche
cuando vuelva la risa...
si es que vivo. 

Tuesday, March 24, 2020

Hermano



Eso es lo que somos
eso es lo que queda
un mapa de nombres
muertos
que crece con los días.

Recorrí cada uno de tus pasos
vagué por la noche larga de
la ceguera.
La casa me esperaba
con sus gatos sordos
de los ojos claros
de las patas blancas,
ocupando
almohadones en tu cama.
Dicen que en los techos
tejieron las arañas
sus telas despiadadas
que en el polvo inclemente
se opacaban.
No había nada que hacer,
la taza del café sobre la mesa
quedó inmóvil
aguardando la mano
que del aburrimiento
la sacara.
Todo estaba quieto
todo estaba en orden
me tragué las mil lágrimas
mientras que todo
en los vasos,
las ollas
en paredes y muebles
inútilmente
a gritos como los gatos
blancos
te nombraba.

Midaz marzo 19 2020
Las tías,
seres maravillosos,
medio madres
en los avatares del destino,
amigas completas,
compañeras inseparables,
cómplices en todos los caminos,
vanidosas y frescas,
experimentadas,
buena gente,
tías, mis tías,
lejanas
presentes en todos mis actos
y mis sentimientos,
artistas
que nunca
se podrá llevar la muerte,
sobrevivientes del amor incondicional,
locas adoradas
en todas las batallas,
tías, mis tías,
las postizas,
las propias,
mis tías
en todos los amaneceres
que compartimos
y en los que no,
en los que nos mandó el olvido
y que derrotamos a puro amor
y constancia,
vibrarán para siempre
las cuerdas de sus guitarras,
los ecos de sus voces,
sus lienzos
y sus consejos de oro
en los momentos apropiados.
Cómo las quiero hoy,
donde quiera que se encuentren,
en cualquier lugar
donde ya no puedan recordarme,
donde no llegue mi voz
ni mi tristeza
adiós sin adiós
Adiós.

Midaz

Friday, December 20, 2019

El traje del emperador



The Emperor’s New Clothes*
By Martha Daza
From the beginnings of early literature, we learned the value of the truth faced against the weight of vanity and narcissism...
From the dishonest tailors, that offered the emperor the production of the most amazing outfit, that would measure the intelligence and loyalty of those around him, it would be sewn with precious stones which could only be seen by the clean and intelligent eyes of the inhabitants in his reign and those serving the court.
They measured and began the extensive labor, making his highness raise his arms, bend his legs, giving their mockery full force, because evidently, there was no thread or material. Once finished, the emperor would parade in his town, showing off this marvelous attire. The hypocrites that were invited, could not get past their awe and amazement looking at such an illustrious outfit, making audible commentary about the magnificence of the cloth, the cut, the elegance and the way the emperor wore it.
The streets were full with the entire town, with their mouths open and unable to utter a word. Everything went well and according to plan by the thieves. Until a child in the midst of the crowd, let out a scream and provoked unanimous laughter, " the emperor is naked!"
and the emperor remains naked, in front of this mediocre court, who is terrified of pointing out the lie, because they are now complicit and participants of this great lie. They pretend they have no misery, nor does the emperor, praising him and trying to block the sunlight with their small fingers, so as not to manifest the huge scam, while the man conceits exhibiting himself in front of the world that watches in disbelief.
We can hear loudly the voices denouncing the magnitude of the corruption of those who take advantage of the narcissism of one simpleton who still believes that he is wearing the emperor's suit.
Martha Daza
* Hans Christian Andersen’s short stories
El traje del emperador, desde el escritorio de Martha Daza, basado en el cuento de Hans Christian Anderson.
Desde la literatura infantil aprendimos el valor de la verdad enfrentada al peso de la vanidad y el narcisismo..
Unos sastres estafadores, ofrecieron al emperador fabricarle el maravilloso vestido que mediría la inteligencia y lealtad de quienes lo rodeaban. Sería tejido con hilos de oro y preciosas piedras que solo podrían observar los ojos limpios e inteligentes de los habitantes del reino y los servidores de la corte.
Tomaron medidas y comenzaron la elaboración haciendo girar al mandatario, subir los brazos y doblar las piernas al antojo de los costureros que se dieron gusto en la burla porque evidentemente, no existían los hilos ni la tela. Terminado el trabajo, el emperador desfilaría ante su pueblo luciendo la magnífica obra. Los hipócritas invitados decían no salir de su asombro ante tan ostentoso traje, haciendo comentarios acerca de la magnificencia de la tela, del corte, la elegancia y el porte del emperador.
Ya en las calles el pueblo entero abría la boca sin atreverse a pronunciar palabra. Todo marchaba acorde a los planes de los pillos hasta que un niño en medio de la multitud, lanzó el grito que provocó la risa general:
–¡El emperador está desnudo!
Y el emperador sigue desnudo frente a su corte de mediocres que no se atreven a señalar el engaño porque ya se hicieron participes y cómplices de la gran mentira. Disimulan sus propias miserias y las del mandatario, alabándolo y tratando de tapar el sol con los dedos para que la luz no ponga de manifiesto el engaño, mientras el hombre se vanagloria exhibiéndose frente al mundo que lo contempla atónito.
Ya suenan a lo lejos los gritos que denuncian la magnitud de la corrupción de aquellos que se aprovechan del narcisismo de un pobre hombre que sigue creyendo que porta a cuestas o viste, el traje del emperador.
Martha Daza

Sunday, November 10, 2019


No hay Chenco sin Patricia y sin Patricia no hay Chenco

Custodiados por árboles centenarios, los encontré una tarde “En medio del camino de la vida”  nos habían invitado a compartir su vino, su mesa y su sendero adoquinado rodeado de las tibias aguas que a ella le huelen a sal aunque son dulces, tal vez porque le bulle entre las venas el aroma de la costa rebelde que es su tierra. 
Anduvimos juntos por aquel lugar donde ellos, Patricia y Chenco, dedican sus horas artísticas, a la evocación de la belleza desde la memoria de sus antepasados en las murallas que resistieron piratas y sitios de tiranos, donde nacieron. 
Inmortalizando en el más clásico y elaborado oficio, retratos, rostros, talles, palenqueras, flores y bodegones, ella y figuras caprichosas cargadas de expresionismo Chenquero, él. Un ojo que lo ve todo a su manera irreverente, infantil y rotunda donde no hay espacio para la duda porque ahí todo está dicho.
Su árbol genealógico se cruza en el pasado como aquellos que nos dedicamos a abrazar esa tarde; entrelazando raíces y ramas altas que dan sombra y lustre a sus pasos, cansados ahora de tanto trasegar en este mundo ajeno a toda manifestación poética y renuente a la belleza y al arte.
Patricia y Chenco son dos artistas con el alma combinada en una sola voz de protesta, erotismo y fuerza, más conciliadora ella, no por eso débil, e inamovible él. 
Aquí no hay diferencias esenciales aunque así se muestren en sus cuadros, han compartido toda una vida y han fusionado sus inmensos sentires con diferentes colores que al descomponerse son los básicos. 
Como los troncos de los árboles que contemplamos en su compañía, sus propósitos se funden desde sus raíces engrandeciéndose en sus ramas que apuntan hacia arriba, señeros y abiertos a la luz que se filtra para dejarnos con ellos la sensación de un compañerismo, camaradería y fraternidad inigualables y una amistad sincera, imperecedera e irremediable.

La Fiesta de la Friducha

Seguimos

Podemos seguir  andando, conversando,  viviendo  mientras los otros mueren  mientras las bombas  estallan en sus vecindarios  dejando sin vi...